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Un propietario de un coche eléctrico estalla tras varios meses de uso: «Estoy hasta las narices, hay cosas que nadie te cuenta antes de comprarlo»

Coche eléctrico

Las ventas de vehículos electrificados, que incluyen eléctricos e híbridos enchufables de distintas categorías, como turismos, cuadriciclos, vehículos comerciales e industriales y autobuses, alcanzaron las 33.963 unidades en septiembre. Esta cifra representa un incremento del 52,8 % en comparación con el mismo mes de 2025. Además, por primera vez, estos vehículos consiguieron concentrar el 30 % de la cuota total de ventas en un solo mes. Las matriculaciones de vehículos eléctricos puros crecieron un 65,7 % en septiembre de 2026, hasta alcanzar las 18.635 unidades. Estos modelos representaron el 16,4 % del mercado total durante el mes, lo que supone un aumento del 6% respecto a septiembre de 2025.

José López-Tafall, director general de ANFAC, señala que «los datos de septiembre vuelven a demostrar que, cuando se ponen a disposición del ciudadano las herramientas adecuadas, la electrificación es una opción clara y atractiva a la hora de adquirir un vehículo. Que los turismos electrificados alcancen el 34% del mercado en septiembre es una señal muy positiva. Igualmente, destacable es el aumento de los eléctricos puros que se han posicionado como la segunda tecnología más vendida en el mes, llevando a un tercer puesto a los gasolina».

La experiencia de un propietario de un coche eléctrico

El coche eléctrico ofrece numerosas ventajas, pero en España existe un problema que aparece de forma recurrente: la recarga pública. Una conductora ha resumido su frustración con una frase contundente: «estoy hasta las narices del coche eléctrico». ¿La razón? Lleva dos semanas intentando cargar el coche y se encuentra con puntos de recarga que no funcionan, aplicaciones que dan problemas, aparcamientos sin cobertura y una experiencia que convierte una tarea tan sencilla como enchufar el vehículo en una auténtica gymkana.

A pesar de su enfado, reconoce que el eléctrico «está muy bien», ya que permite ahorrar dinero y es muy cómodo para moverse por ciudad. Sin embargo, su uso cotidiano conlleva una serie de dificultades que hacen que la experiencia real de los conductores sigan estando muy lejos de las expectativas generadas alrededor de la movilidad eléctrica.

La conductora explica que vive en un pueblo situado a cierta distancia de Madrid. A primera vista, podría parecer uno de esos lugares en los que utilizar un coche eléctrico resulta más complicado, ya que hay menos puntos de recarga disponibles. Sin embargo, su mayor decepción llegó cuando se desplazó hasta Madrid y tampoco consiguió encontrar un punto de recarga operativo. La dificultad no se encuentra tanto en el número de cargadores disponibles, sino en el estado en el que se encuentran. Algunos están ocupados, otros permanecen fuera de servicio y hay puntos que no permiten iniciar la sesión o rechazan el método de pago, entre otros problemas.

A esto hay que sumar la necesidad de instalar multitud de aplicaciones para poder recargar el coche. «Tienes que descargarte 35 aplicaciones para poder cargar tu coche», comenta la conductora. En su experiencia, cada operador parece tener sus propias herramientas, plataformas, servicios premium y sistemas de acceso que, en teoría, deberían facilitar el proceso, pero que en ocasiones terminan complicándolo todavía más.

Normalmente, al llegar a un punto de recarga, el conductor descubre que necesita una aplicación específica. La descarga, crea una cuenta, introduce su dirección de correo electrónico, registra una tarjeta bancaria y espera a recibir un SMS de verificación. Después, acepta las condiciones de uso e intenta iniciar la carga. Y, justo cuando todo parecía estar listo, la aplicación deja de responder, el cargador no establece conexión, la tarjeta bancaria no se valida o el código QR no se abre. En ocasiones, el problema es que el teléfono no tiene cobertura porque el punto de recarga se encuentra en un aparcamiento subterráneo.

Puntos de recarga públicos

La red de recarga pública en España sigue ampliándose y ya alcanza los 58.075 puntos disponibles. Durante el tercer trimestre de 2026 se incorporaron 1.393 nuevos puntos, lo que representa un crecimiento del 2,5 % respecto al trimestre anterior, según los datos del último Barómetro de Electromovilidad elaborado por ANFAC.

Sin embargo, el ritmo de expansión de esta infraestructura se ha frenado considerablemente en lo que va de año. Entre enero y septiembre de 2026 se instalaron 5.003 nuevos puntos de recarga, una cifra muy inferior a los 13.382 registrados durante el mismo periodo de 2025.

Por su parte, el indicador global de electromovilidad de ANFAC, que combina los datos de penetración de los vehículos electrificados y el desarrollo de la infraestructura de recarga, se sitúa en 27,8 puntos sobre 100 durante el tercer trimestre. Esta puntuación supone una mejora de 0,9 puntos respecto al trimestre anterior.

Aun así, España continúa muy por debajo de la media europea, que alcanza los 42,1 puntos. La diferencia es de 14,3 puntos, lo que refleja el camino que todavía queda por recorrer para impulsar la electrificación del parque automovilístico. Por comunidades autónomas, Navarra encabeza el indicador nacional de electromovilidad, con 41,3 puntos. A continuación aparecen Castilla-La Mancha, con 32,5 puntos, y Castilla y León, que alcanza los 31,9 puntos.

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