Los expertos no dan crédito: un español inventa un sistema para acabar con los accidentes en las rotondas
Según los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), uno de cada tres conductores implicados en siniestros en rotondas cometen alguna infracción, principalmente no respetar la prioridad, la velocidad excesiva y no mantener la distancia de seguridad. Asimismo, abandonar la glorieta desde un carril interior, es una de las infracciones más habituales, y las consecuencias pueden ser graves: «Es quizás la maniobra más peligrosa que un conductor puede realizar dentro de una glorieta. Una maniobra ilegal que, combinada con el exceso de velocidad y una colisión en ángulo, puede comprometer la estabilidad y provocar incluso el vuelco de alguno de los vehículos implicados», explican desde el Área de Formación de Conductores de la DGT.
Y añaden: «Estamos en un tramo de vía que no está diseñado para circular a grandes velocidades. Los excesos de velocidad en una glorieta impiden las incorporaciones y cambios de carril a otros vehículos, obligan a invadir varios carriles para controlar el vehículo y multiplica el riesgo y la gravedad de los accidentes. Y también el riesgo de atropello a los peatones que puedan estar cruzando la calzada en la salida de la rotonda».
El invento definitivo para reducir los accidentes en las rotondas
Carlos V. Escrich Blat, tras varios años reconstruyendo siniestros de tráfico, advirtió una serie de infracciones que se repetían una y otra vez: entradas rápidas, cambios de carril improvisados y salidas en el último momento.
«El uso de los carriles dentro de una glorieta es como en cualquier otro tramo de vía. Ocuparemos el carril de la derecha, fuera de poblado, y el que mejor convenga a nuestro destino en zonas urbanas. Y cambiaremos de carril siguiendo siempre dos normas básicas: respetar la prioridad de los que ya circulan por él y señalizar la maniobra con la antelación suficiente para no sorprender a otros conductores», subrayan desde Formación de Conductores de la DGT.
Sin embargo, muy pocos conductores cumplen las normas, convirtiendo las rotondas en uno de los puntos más conflictivos de la circulación urbana. Para solucionar este problema, Carlos V. Escrich Blat diseñó las «Rotondas Inteligentes», un sistema que mediante señalización horizontal, obliga a los conductores a tomar decisiones anticipadas.
- Antes de acceder a la glorieta, el conductor debe haber elegido correctamente su carril en función de la salida que va a tomar. Para ello, se utilizan flechas de selección de carril claras y visibles, colocadas con antelación suficiente. Además, se establece una limitación previa de velocidad a 30 km/h.
- Una vez dentro de la glorieta, el sistema divide claramente los carriles y regula cuándo se puede cambiar de uno a otro. Para la primera salida, se circula por el carril exterior, mientras que para el resto de salidas o hacer un cambio de sentido, hay que acceder al carril interior. El conductor solo puede desplazarse del interior al exterior cuando la línea continua pasa a ser discontinua. Si la salida dispone de dos carriles, el sistema incluso permite abandonar la rotonda desde el interior, siempre siguiendo las marcas establecidas.
Una de las grandes ventajas del sistema es que no implica reconstruir la glorieta, ya que las Rotondas Inteligentes se basan en pintura vial y flechas en el pavimento. Escrich insiste en que su objetivo es simplificar la circulación.
¿Ya conoces la diferencia entre «dentro» y «fuera», «izquierda» y «derecha»?…
…¿Y diferencias «bien» y «mal» en las rotondas?
Pues dale RT pic.twitter.com/B8NXK0sbnw— Guardia Civil (@guardiacivil) July 5, 2018
Con el diseño de las Rotondas Inteligentes, Escrich pretende mejorar la seguridad y fluidez del tráfico. En primer lugar, el diseño de la entrada debe reducir la velocidad de aproximación a la glorieta, algo esencial para evitar colisiones. Por otro lado, los vehículos que circulan por el anillo pueden abandonarlo sin alterar la trayectoria del resto de vehículos.
«La gran diferencia con las turborrotondas es que mi diseño obliga a salir desde el carril exterior y, sobre todo, hace prácticas las rotondas con dos carriles de salida, ya que el vehículo que circula por el carril interior también puede salir de la rotonda sin peligro de colisión, en paralelo al vehículo que circula por el carril exterior», asegura Escrich. «Lo más sencillo y barato me pareció usar la señalización horizontal, todo lo el mundo sabe lo que es una línea continua, que por otra parte va extruida», añade.
En junio de 2018 se instaló una de estas rotondas en Puçol, 20 kilómetros al norte de Valencia. Desde la inauguración no se ha registrado ni un solo incidente a pesar de que está situada en una zona de mucho tráfico intenso, con dos colegios a su lado. «Al principio a la gente le llamó la atención el diseño, pero hemos hecho un seguimiento junto con la Policía Local y la experiencia ha sido positiva. La aceptación es en general buena, los conductores intuyen bien la forma de circular en estas rotondas, que facilita mucho las cosas», resume el concejal de Tráfico, Movilidad y Medio Ambiente, Juan José Manzaneque.
