La DGT lo confirma: si tu vecino ha pintado un vado ilegal, puedes tumbar la multa y aparcar gracias a esta ley
Adiós a los engaños: muchos propietarios pintan líneas amarillas sin el permiso para evitar que aparquen en su puerta
El artículo clave: el Reglamento General de Circulación protege a los conductores frente a señalizaciones no autorizadas
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¿Alguna vez has dado vueltas buscando sitio donde aparcar y te has topado con una plaza de aparcamiento que tiene un vado pero que no luce la placa oficial? Es una práctica más común de lo que parece: vecinos que se «apropian» de la calle sin pagar la tasa municipal. La Dirección General de Tráfico (DGT) es clara al respecto: si esa señalización no es legal, no solo puedes aparcar, sino que cualquier multa que te pongan es recurrible gracias a la ley vigente.
La trampa del «vado casero»
Es la pesadilla de muchos conductores en zonas residenciales. Llegas a un sitio libre y, de repente, ves una línea amarilla chillona pintada a mano. Sin embargo, para que un vado sea real y vinculante, debe cumplir con dos requisitos indispensables: la licencia municipal en vigor y la placa oficial (con su número de registro y el escudo del ayuntamiento correspondiente).
Si un vecino decide sacar el bote de pintura por su cuenta para reservarse el sitio, está cometiendo una irregularidad. Sin placa oficial, por mucho que el suelo esté pintado, legalmente no existe restricción de estacionamiento.
El artículo 139 del RGC: tu escudo legal
Aquí es donde entra en juego la normativa que todo conductor debería conocer. Si te encuentras en la situación de haber sido multado en uno de estos «vados fantasma», el Artículo 139 del Reglamento General de Circulación (RGC) es tu mejor aliado.
Este artículo establece que:
- Está prohibido modificar las señales de circulación o instalar elementos que puedan inducir a error.
- Toda señalización debe estar autorizada por la autoridad competente (el Ayuntamiento).
En resumen, si la señalización (la pintura amarilla) no ha sido instalada por el organismo oficial o no tiene el respaldo de una licencia, carece de validez. Si la grúa se lleva tu coche o te llega una sanción, puedes apelar alegando que la señalización es arbitraria y no oficial, lo que invalida la infracción.
¿Cómo actuar si sospechas de un vado falso?
Antes de aparcar, fíjate siempre en la puerta del garaje. Si no hay placa metálica oficial o si esta parece antigua o sin número de licencia, es muy probable que sea un vado ilegal.
No obstante, desde las asociaciones de conductores se recomienda cautela: aunque la ley te dé la razón, el proceso de recurrir una multa o sacar el coche del depósito puede ser tedioso. Lo ideal es informar a la policía local para que verifiquen la legalidad del vado y, en su caso, obliguen al vecino a retirar la pintura y le sancionen por ocupar la vía pública de forma indebida.