Citroën dispara sus ventas de eléctricos un 200% desde abril por la subida del precio de la gasolina
Citroën dispara sus ventas de coches eléctricos un 200% desde el pasado mes de abril por el impacto de la subida del precio de la gasolina y el diésel. El fabricante automovilístico galo ha señalado que, durante el primer trimestre, las ventas de este tipo de motorizaciones aumentaron un 70% respecto al mismo periodo del año anterior. No obstante, tras la guerra de Irán se produjo un fuerte encarecimiento de los combustibles y, desde abril hasta ahora, nuestras operaciones comerciales han aumentado un 200%.
Así lo ha señalado Xavier Chardon, consejero delegado de Citroën, en un encuentro con periodistas en el marco del Salón del Automóvil de París, al que ha asistido este diario, para explicar a qué retos se enfrenta el fabricante automovilístico en plena ofensiva de nuevas marcas chinas en el Viejo Continente.
PREGUNTA.- ¿Cómo es posible fabricar un coche por 15.000 euros?
RESPUESTA.- Es un gran desafío. Sin duda, es el mayor reto al que nos enfrentamos actualmente. Para conseguirlo, hay que inspirarse en el pasado. Si observamos el 2 CV original, entenderemos por qué no es casualidad que recuperemos este modelo después de ocho años.
Todo comenzó cuando Michelin compró Citroën. La lógica de Michelin era bastante interesante: necesitaban vender más neumáticos y, para hacerlo en los años treinta, tenían que vender más coches. Por eso era necesario fabricar vehículos más asequibles para millones de personas. Así nació el concepto de coche pequeño, que dio lugar al 2 CV en 1948. Este modelo puso sobre ruedas a la población después de la Segunda Guerra Mundial, tanto en Francia como en el resto de Europa y fuera de ella.
Queremos recuperar esa filosofía de sencillez y accesibilidad y trasladarla al coche eléctrico. Para conseguirlo, debemos centrarnos en lo necesario y eliminar lo superfluo. Por eso, este coche no tendrá pantallas por todas partes.
P.- ¿Puedes explicar qué plataforma utilizará este modelo?
R.- Será el primer coche que utilice la plataforma que está desarrollando Stellantis. En el plan Fast Lane 2030, el grupo ha comunicado que será una de sus principales plataformas de futuro. En nuestro caso, utilizaremos una plataforma eléctrica destinada a coches más asequibles. Estamos trabajando en ella y será uno de los factores clave para conseguir un coche eléctrico asequible fabricado en Europa.
P.- ¿Dos años no es demasiado tiempo para esperar a ver el Citroën 2 CV en las calles? ¿Esta espera es porque desde Citroën estáis esperando una nueva normativa desde Bruselas?
R.- Me gustaría verlo mañana mismo. Pero llevamos casi ocho años esperando, así que creo que podemos esperar un poco más. Hablando en serio, conseguir el precio adecuado sin renunciar a los elementos que consideramos esenciales requiere tiempo. Por eso os invitamos a volver dentro de dos años para mostraros el resultado.
Y no exactamente. Por supuesto, la regulación es absolutamente importante y estamos esperando novedades, pero este coche cumplirá la normativa que finalmente se establezca. No podemos quedarnos esperando, porque la situación podría empeorar todavía más. Tenemos que seguir avanzando y esperamos conocer pronto cualquier novedad que pueda producirse.
P.- La llegada de los fabricantes chinos está aumentando la presión sobre los precios en Europa. ¿Pueden competir los fabricantes europeos en costes frente a las marcas chinas?
R.- Es cierto que nos enfrentamos a una competencia muy fuerte por parte de China. En España y Reino Unido están consiguiendo una cuota de mercado significativa, y en Italia también están ganando mucho terreno.
Sin embargo, desde principios de año, nuestras ventas de turismos en Europa están creciendo a doble dígito. La presencia de marcas chinas en el mercado no nos impide ofrecer una gama adecuada, realizar las ofertas correctas y seguir creciendo.
Por supuesto, los fabricantes chinos nos obligan a avanzar todavía más rápido. Creemos que el 2 CV es una respuesta muy interesante porque es un coche que nadie puede copiar fácilmente. No tendría sentido que otro competidor intentara fabricar una imitación.
P.- En los últimos meses hemos visto un fuerte aumento de las ventas de coches eléctricos en Europa, en parte por el encarecimiento de los combustibles. ¿Cómo está afectando esta tendencia a Citroën?
R.- En 2026 hemos visto dos fases. Durante el primer trimestre, las ventas de vehículos eléctricos aumentaron un 70% respecto al mismo periodo del año anterior. Después llegó la guerra de Irán y se produjo un fuerte encarecimiento de la gasolina y el diésel. Desde abril hasta ahora, nuestras ventas han aumentado un 200%.
Ya teníamos una tendencia positiva, impulsada por modelos como el C3 y el C5, y toda nuestra gama está electrificada. Pero después hemos observado una aceleración enorme. Existe una correlación muy fuerte entre el precio de la gasolina y la demanda de coches eléctricos. Estamos viendo esta tendencia en prácticamente todos los mercados.
Sin embargo, Europa no avanza al mismo ritmo en todos los países. Noruega se acerca al 100%, Dinamarca ronda el 70%, mientras que Croacia e Italia se sitúan aproximadamente en el 5% o el 6%. La electrificación está acelerándose, pero de forma desigual. Por eso es fundamental que nuestra gama ofrezca lo que llamamos el poder de elegir y optar por una versión híbrida o eléctrica.
P.- ¿Cómo te ha ayudado tu experiencia profesional en China a desarrollar modelos capaces de competir con los fabricantes de ese país?
R.- Creo que China se caracteriza, sobre todo, por la velocidad. También destaca por su capacidad para realizar pruebas. Son muy buenos en eso. Pasé cuatro años en China, después de haber trabajado en Alemania, y recuerdo que allí me decían que algo era muy urgente cuando había que entregarlo en dos semanas. En China, urgente significa que lo necesitas en una hora.
Esa experiencia te obliga a pensar de otra manera. Tenemos que incorporar esa velocidad a nuestras decisiones. A veces, un 80% conseguido hoy es mejor que un 100% dentro de dos años. Tenemos que decidir más rápido.
P.- DS formó parte anteriormente del fabricante y ahora vuelve a integrarse. ¿Cómo funcionará esta integración? ¿Mantendrá su autonomía en diseño y su propia identidad?
R.- Mantendremos las dos marcas separadas. Lo que queremos es maximizar las sinergias internas sin perder la diferenciación que perciben los clientes. Esto afecta al diseño, la personalización y las innovaciones.
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