La baliza V-16 tiene los días contados: la DGT confirma que su fecha de fin está a punto de llegar
Desde que el 1 de enero en 2026 entró en vigor la norma de la DGT que obliga a sustituir los triángulos de emergencia por la baliza V-16, este dispositivo ha generado muchísima polémica. Uno de los principales problemas ha sido la falta de claridad; durante años han convivido balizas conectadas y no conectadas, lo que ha hecho que muchos conductores adquirieran modelos que luego han quedado obsoletos. A esto hay que sumar que a finales de diciembre de 2025 la DGT retiró la homologación a varias balizas tras una revisión de los dispositivos certificados.
Por otro lado, expertos y conductores cuestionan si realmente este dispositivo es más seguro que los triángulos de emergencia. Para defender su postura, argumentan una menor visibilidad en ciertas condiciones, así como problemas en curvas o cambios de rasante. Finalmente, han surgido dudas acerca de la duración de la batería, el funcionamiento después de varios años sin uso o la fiabilidad del sistema conectado.
La baliza V-16 de la DGT podría llegar a su fin
Vox ha presentado una enmienda a una ley impulsada por el PSOE con el objetivo de modificar la normativa sobre la señalización de emergencias en carretera. La propuesta busca que el uso de la baliza V-16 sea opcional y que los tradicionales triángulos de emergencia mantengan su validez más allá del 1 de enero de 2026.
Según el texto al que ha tenido acceso Europa Press, la formación plantea que la señal luminosa V-16 pueda emplearse como alternativa, pero sin sustituir de forma obligatoria a los triángulos. Además, propone que no sea obligatorio que estas balizas estén conectadas a los sistemas de la DGT ni que incluyan geolocalización.
Desde Vox defienden que cualquier medida en materia de seguridad vial debe estar respaldada por evidencias claras y estudios independientes que demuestren su eficacia en condiciones reales, especialmente en situaciones de baja visibilidad o climatología adversa. En esta línea, argumentan que la obligatoriedad de la baliza V-16 es una excepción en España frente a otros países europeos y recuerdan que entidades como la Asociación Unificada de Guardias Civiles han mostrado reservas, apostando más por su uso complementario que por su imposición.
«La baliza V-16 es obligatoria únicamente en España y su efectividad en carretera ha sido puesta en duda por entidades con experiencia en seguridad vial. La propia Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha manifestado críticas a la imposición de esta nueva normativa, inclinándose por la complementariedad en vez la obligatoriedad. No se entiende por qué el Gobierno descarta la opción de que sea el conductor el que decida incorporar la baliza V-16 a su vehículo de forma voluntaria o bien continuar utilizando los clásicos triángulos reflectantes. Son razones de peso para suspender la obligatoriedad de esta medida y, simultáneamente, continuar investigando medidas más eficaces que contribuyan a la mejora de la seguridad vial de los españoles sin necesidad de imponerles cargas adicionales a las familias y empresas españolas», subraya Vox.
Mientras, desde la DGT explican que la baliza V-16 no está vinculada a la matrícula del vehículo ni requiere datos personales para su funcionamiento. El sistema únicamente transmite la ubicación del vehículo detenido, garantizando el anonimato del usuario. Además, la normativa establece que el servicio de conectividad tendrá una duración mínima de 12 años, cuyo coste ya está incluido en el precio del dispositivo, sin cuotas adicionales para el conductor.
Pere Navarro, director de la DGT, ofrece su punto de vista sobre la baliza V-16: «este dispositivo permite señalizar sin salir del vehículo, evita riesgos innecesarios y aporta información vital a los demás usuarios de la vía. Los triángulos han cumplido su papel durante veintiséis años, pero la evolución tecnológica nos permite seguir progresando. Nuestro compromiso es reducir los atropellos y proteger a quienes se encuentran en situaciones de emergencia».
¿Tiene fecha de caducidad?
Uno de los aspectos más destacados de la baliza V-16 de la DGT es que tiene «fecha de caducidad», lo que significa que, pasado cierto tiempo, podría dejar de funcionar incluso sin haber sido utilizada. Estos dispositivos deben garantizar una autonomía mínima en reposo de 18 meses, tal y como establece la normativa, por lo que algunos modelos podrían empezar a presentar fallos a partir de mediados de 2027. Sin embargo, lo habitual es que su vida útil sea mayor, ya que la legislación también garantiza una conectividad mínima de 12 años desde el momento de la compra.
«La baliza V16 funciona gracias a una fuente de alimentación interna que puede variar en función del modelo adquirido. Algunos utilizan pilas alcalinas no recargables y otros llevan baterías de litio recargables por USB. En todos los casos, deben garantizar un mínimo de 30 minutos de funcionamiento continuo tras la activación. Además, tal y como indica la normativa que lo regula, deben tener una autonomía mínima, en reposo, de 18 meses», explica la DGT.
