El restaurante íntimo de Madrid para cenar en pareja en San Valentín: flores, decoración vintage y platos de calidad
Mamá Chicó con dos locales en Madrid es la opción perfecta para celebrar San Valentín
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San Valentín está prácticamente a la vuelta de la esquina y muchos madrileños empiezan a buscar opciones para una cena especial sin tener que alejarse demasiado del centro ni caer en menús que sean excesivamente temáticos. En esa búsqueda aparece un nombre que lleva tiempo asentado entre los restaurantes que son realmente especiales: Mamá Chicó, con locales en Malasaña y Valdebebas, y un estilo que mezcla raíces italo-argentinas, cocina a la brasa y una estética cálida que favorece las cenas tranquilas. Sin duda un restaurante de Madrid en el que celebrar un San Valentín de ensueño.
Aunque la marca nació en Galicia y mantiene presencia en A Coruña, es en Madrid donde se ha consolidado como un espacio reconocible. Sus salas combinan decoración vintage, luz tenue, flores y una atmósfera que se aleja de los ambientes ruidosos habituales. No se presenta como un restaurante romántico al uso, pero sí ofrece un entorno cómodo y cercano que encaja bien en una cena de pareja. El atractivo principal, más allá de la estética, está en la carta. Y es aquí donde Mamá Chicó destaca respecto a otras propuestas similares, gracias a su producto trabajado, recetas propias y una cocina que combina parrilla argentina, pastas italianas, platos para compartir y algunas especialidades que no se encuentran fácilmente en Madrid. Para San Valentín, esta mezcla es uno de sus mejores argumentos.
El restaurante íntimo de Madrid para cenar en pareja en San Valentín
Uno de los elementos más singulares de Mamá Chicó son sus pizzas a la parrilla elaboradas con masa negra de carbón vegetal activado. Tienen formato rectangular, textura ligera y combinaciones poco habituales. Entre las opciones más demandadas están la pizza de mix de boletus y trufa con burrata y rúcula, la de ricotta italiana con boletus, puré de trufa negra y lascas de parmesano, o la versión con jamón ibérico, huevos rotos y aceite de trufa blanca. Se han convertido en marca de la casa y funcionan especialmente bien para compartir.
La parrilla es la otra gran protagonista del restaurante, ya que reúne cortes y pescados al estilo argentino. En carta aparecen propuestas como el bife de novillo Angus argentino, la entraña Black Angus USA, el lomo alto de novillo, el chuletón de vaca gallega de raza cachena o el pulpo de las Rías Baixas terminado a la brasa. Son platos pensados para quienes buscan una cena más contundente sin renunciar a técnica y producto.