Alumbrado lleno de color, villancicos, comidas abundantes, regalos y Mariah Carey. Son solo algunos de los ingredientes que no faltan cada Navidad. Inmersos de llenos en la época más festiva del año, hay ciertas cosas que no deben brillar por su ausencia, pero al listado que hemos enumerado le faltan los clásicos del cine propios de esta época. Hablamos cómo no de esas películas que bien merece la pena ver una y otra vez porque se han quedado para siempre en la retina de todos los públicos.
Ponerse en casa una buena película de Navidad, solo o en buena compañía, y mientras disfrutamos de una bebida caliente que nos haga entrar en calor es todo un planazo. También un guiño a la nostalgia más pura de nuestra niñez y es que no es ningún secreto que los más pequeños son los verdaderos protagonistas de estas semanas cargadas de emoción.