casa real británica

La princesa Ana, la mejor embajadora de Carlos III en el peor momento de la Corona

A pesar de la delicada situación, los Windsor han continuado con su agenda con normalidad

La princesa Ana ha viajado a Italia para los Juegos Olímpicos de Invierno

Princesa Ana
La princesa Ana en los Juegos Olímpicos de Invierno. (Foto: Gtres)
  • Andrea Mori
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La casa real británica está viviendo uno de los momentos más convulsos de su historia reciente. El escándalo que rodea al ex príncipe Andrés ha pasado factura a la familia real y el rey Carlos III ha tenido que tomar medidas tajantes para evitar que esta situación afecte a la imagen de la institución. Además del desalojo del Royal Lodge y la retirada de los títulos, el monarca hay confirmado que está dispuesto a colaborar con la policía en lo que sea necesario y tanto el duque de Edimburgo como los príncipes de Gales han roto su silencio para mostrar su apoyo a las víctimas del pederasta Jeffrey Epstein.

Al margen de todo esto y pese a las complicadas circunstancias, para los Windsor es fundamental intentar transmitir una imagen de normalidad. Hasta ahora, la familia real británica siempre había tratado de guardar silencio sobre las polémicas que rodeaban a alguno de sus miembros y optaba por continuar con la rutina habitual sin modificaciones. En esta ocasión las cosas no se han hecho de manera diferente.

Rey Carlos III, princesa Ana

El rey Carlos III con la princesa Ana. (Foto: Gtres)

Tanto los reyes como los príncipes de Gales y otros miembros de la institución han continuado con sus compromisos con naturalidad. Entre ellos la princesa Ana, que una vez más se ha convertido en la mejor embajadora del monarca en tiempos de crisis.

Ana, el comodín de Carlos III

Una vez más, el monarca ha confiado en su hermana para que le represente en un evento internacional. La princesa Ana sigue siendo una de las figuras clave de la institución, con una intensa agenda que a veces incluso supera al del propio rey. La tía del príncipe de Gales siempre ha destacado por su compromiso, su profesionalidad y su sentido del deber.

La princesa Ana en el coche. (Foto: Gtres)

La princesa Ana en un coche. (Foto: Gtres)

Ella ha sido la encargada de acudir a los Juegos Olímpicos de Invierno que se están celebrando en Milán-Cortina. El hecho de que Carlos III la haya elegido a ella no es casual, dada la vinculación de la princesa con el deporte –es miembro del COI desde 1988 y presidenta de la Asociación Olímpica Británica, entre otras cosas-.

A lo largo de los últimos días, la princesa real ha estado apoyando a los deportistas británicos que participan en las diferentes disciplinas. Ana ofreció al comienzo de los actos una recepción en el Consulado General Británico y tiene pensado seguir estando en Italia hasta el final de la competición.

Princesa Ana

La princesa Ana en los Juegos Olímpicos de Invierno. (Foto: Gtres)

Su pasado olímpico

Para la princesa Ana, cualquier acto relacionado con el deporte siempre es algo de lo que disfruta mucho, debido a su propio pasado olímpico. La princesa hizo historia al competir en equitación en Montreal en 1976 y aunque no ganó medalla -se cayó y no pudo terminar la prueba-, se convirtió en la primera royal británica en competir en unos Juegos Olímpicos. Su pasión por la equitación le viene de familia y ha sabido transmitírsela a su hija menor, Zara. Además, la hermana del rey Carlos III tuvo un papel destacado en la organización de los juegos de Londres de 2012, aunque lo hizo con un perfil discreto y sin llamar la atención.

Compromiso en tiempos de crisis

La presencia de Ana en estos Juegos Olímpicos es una muestra más de cómo los Windsor gestionan las crisis. En lugar de paralizar la agenda, la familia real ha continuado con la actividad con normalidad, dando a entender que el trabajo de la institución tiene que estar por delante de cualquier escándalo, aunque a nivel interno se puedan tomar las medidas necesarias para atajar los problemas.

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