LAS CONSECUENCIAS DEL INFORME

María Teresa de Luxemburgo, relegada a segundo plano tras el escándalo Waringo

La nueva página web de la Casa Gran Ducal reduce la presencia de la esposa del jefe del Estado a un miembro más de la familia

Ha pasado casi un año desde que Luxemburgo hiciera frente a uno de los escándalos más sonados de los últimos tiempos. En 2019, el Gobierno del país encargó una exhaustiva auditoría a la Monarquía para conocer el funcionamiento y los gastos de la Corte a raíz de la repentina salida de varios miembros del personal de Palacio por el presunto mal ambiente generado por la gran duquesa María Teresa de Luxemburgo. El Primer Ministro encomendó el asunto al exdirector de la Inspección General de Finanzas, Jeannot Waringo, que hizo públicas sus conclusiones en febrero del pasado año. Un informe al que se llamó ‘Informe Waringo’ y que no dejaba en muy buen lugar a la esposa del jefe del Estado y que ha supuesto el inicio de una profunda reforma en la Institución, que ha afectado directamente a la Gran Duquesa.

Como primer paso, se renovó gran parte de la plantilla de Palacio, pero ahora se ha tomado la determinación de hacer un cambio de cara al público y reformar la página web. Una cuestión que no habría de tener mayor importancia, si no fuera porque ha desaparecido completamente el apartado que hasta ahora tenía por separado la Gran Duquesa.

Guillermo y Stéphanie de Luxemburgo
El papel de María Teresa de Luxemburgo se ha visto muy reducido / Gtres

El nuevo sitio oficial de la Casa se divide en cuatro grandes secciones: noticias, Jefatura del Estado, Casa del Gran Duque, Familia Gran Ducal y Monarquía. No existe ningún espacio reservado específicamente para Maria Teresa ni resulta posible acceder ya de manera directa a la que hasta ahora era su página, grande-duchesse.lu. Esta desaparición se debe a las consecuencias directas del informe Waringo y a la forma en la que se ha querido acatar la cuestión desde el Ejecutivo.

Así lo confirmó el pasado año el Primer Ministro, que aseguró que a partir de entonces comenzarían a declararse de una manera mucho más transparente todas las cuestiones relacionadas con los miembros de la Familia Gran Ducal, tanto públicos como privados, en especial, las actividades de María Teresa en relación con la organización “Stand Speak Rise Up”, que lucha contra la violencia de género en entornos desfavorecidos.

María Teresa de Luxemburgo, relegada a segundo plano tras el escándalo Waringo
Los Grandes Duques recibieron con enorme pesar la noticia / Gtres

Con este cambio, el protagonismo y la visibilidad de la Gran Duquesa queda reducida a un miembro más de la Familia Gran Ducal, sin mayores atribuciones o prerrogativas. Una realidad que es probable que no se hubiera producido si no se hubiera generado el mal ambiente que provocó la marcha de medio centenar de empleados a lo largo de los últimos cinco años. Una situación tras la cual, según el análisis, estaba la propia María Teresa. Ahora, en este nuevo organigrama, la Gran Duquesa ya no tiene lugar en la administración y su papel es puramente representativo.

Tanto para el Gran Duque como para su esposa, el informe Waringo supuso un duro golpe, pero se comprometió con el Gobierno a tomar las medidas que fueran necesarias para garantizar el buen funcionamiento de la Corte. Al margen de estas reformas, la Fiscalía de Luxemburgo ha abierto una investigación preliminar ante la denuncia del periodista Pol Schock que aseguró haber escuchado relatos de violencia física sufridos por varios de los empleados de la Corte. Un escándalo ante el que el gran Duque no dudó en defender a su esposa: “se han publicado artículos en medios de comunicación, en los que se ha puesto injustamente en entredicho a mi esposa, madre de nuestros cinco hijos y abuela amantísima. Esto ha afectado a toda mi familia. ¿Qué sentido tiene atacar a una mujer ¿A una mujer que defiende a las demás mujeres? ¿A una mujer a quien ni si quiera le está permitido defenderse?”, relató en su momento.

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