La Casa Real de Mónaco se une al luto por la tragedia ferroviaria de Adamuz: "Estamos consternados"
El accidente ferroviario ocurrido el 18 de enero de 2026 en Adamuz dejó al menos 39 fallecidos y más de 150 heridos
Se trata de una de las mayores tragedias ferroviarias recientes en España
La magnitud del desastre provocó una oleada de condolencias nacionales e internacionales

La trágica colisión de dos trenes de alta velocidad en Adamuz (Córdoba) el pasado 18 de enero de 2026 ha conmocionado no solo a España, sino también a la comunidad internacional. Entre las múltiples muestras de apoyo recibidas, destacan las condolencias enviadas desde el Principado de Mónaco. El príncipe Alberto y la princesa Charlène remitieron una carta oficial a los Reyes de España, Felipe VI y Letizia, expresando su profundo pesar por el devastador accidente que ha dejado al menos 39 personas fallecidas y más de 150 heridas.
En la misiva, el príncipe Alberto trasladó la consternación de la familia principesca y del pueblo monegasco ante una tragedia que ha causado «numerosas pérdidas humanas y heridos». Asimismo, expresó su solidaridad con las familias en duelo y su deseo de una pronta recuperación para los afectados. Este gesto subraya los estrechos lazos entre ambas casas reales y refleja cómo el impacto del suceso ha traspasado las fronteras españolas.

Un total de 39 personas han fallecido en el accidente de trenes de Ademuz (Córdoba). (Foto: Guardia Civil)
Las condolencias desde Mónaco se suman a las de otros líderes europeos. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, manifestó públicamente su apoyo a España, asegurando que «Francia está a vuestro lado» en este momento de dolor. También Manuel Filiberto de Saboya, príncipe italiano y ex pareja de Adriana Abascal, expresó su «más sentido pésame» al pueblo español, mostrando su cercanía y respeto en un momento de luto colectivo.
Mientras tanto, en España, la magnitud del desastre ha generado una profunda conmoción social. El accidente tuvo lugar alrededor de las 19:40 horas del domingo 18 de enero, cuando un tren de alta velocidad de la compañía Iryo, que cubría la ruta Málaga–Madrid con más de 300 pasajeros a bordo, descarriló en un tramo de vía recientemente renovado. El convoy invadió la vía contigua y colisionó frontalmente con un tren de Renfe que circulaba en sentido contrario hacia Huelva. El impacto provocó el descarrilamiento de varios vagones, algunos de los cuales cayeron por un terraplén de unos cuatro metros. Las imágenes del lugar mostraban un escenario desolador: hierros retorcidos, vagones destrozados y equipos de emergencia trabajando sin descanso para rescatar a los supervivientes. Las labores de auxilio se prolongaron durante toda la noche, ya que algunos vagones quedaron completamente deformados, dificultando el acceso a las víctimas.




Comunicado de la Casa Real de Mónaco. (Foto: Instagram)
Los servicios de emergencia movilizaron a bomberos, sanitarios, Guardia Civil, Cruz Roja y protección civil, además de maquinaria pesada para retirar los restos. Dieciséis médicos forenses fueron asignados a la identificación de los cuerpos desde el Instituto de Medicina Legal de Córdoba. Muchos heridos fueron trasladados a hospitales de la región, algunos en estado grave o muy grave.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, calificó la tragedia como una «noche de profundo dolor» para España y expresó su solidaridad con las familias de las víctimas. Por su parte, el ministro de Transportes, Óscar Puente, aseguró que el accidente resulta «extraordinariamente extraño», al haberse producido en un tramo recto y con una infraestructura recientemente renovada, lo que ha aumentado la inquietud y las dudas sobre sus causas. Desde el primer momento, la Junta de Andalucía, encabezada por Juanma Moreno Bonilla, asumió la coordinación de la respuesta de emergencia. El presidente andaluz explicó que la recuperación de los cuerpos estaba siendo especialmente compleja debido al grave deterioro de los vagones, que describió como «un amasijo de hierros», y agradeció la implicación de los vecinos de Adamuz, que se volcaron para ayudar a los afectados en las primeras horas tras el siniestro.
Los Reyes Felipe y Letizia, «consternados» tras el accidente de Adamuz
La Casa Real española ha reaccionado con rapidez a la catástrofe. Los Reyes Felipe VI y Letizia, que se encontraban en Atenas asistiendo al funeral de la princesa Irene de Grecia, habrían adelantado su regreso a España para viajar a Córdoba y acompañar a los familiares de las víctimas. Ambos expresaron su consternación y subrayaron que la prioridad era atender, acompañar y asistir a todas las personas afectadas por el accidente.