GIRO INESPERADO

Tamara Falcó e Íñigo Onieva, obligados a posponer su boda por un problema plagado de incógnitas

Tamara Falcó boda
Tamara Falcó e Íñigo Onieva en una boda. / Gtres

La boda de Tamara Falcó e Íñigo Onieva ha vuelto a dar un giro de 180 grados totalmente inesperado. El compromiso entre la marquesa de Griñón y el empresario ha estado en entredicho desde el primer momento, cuando unas horas después de anunciarlo con la mayor felicidad, salía a la luz una infidelidad por parte del hijo de Carolina Molas hacia la ganadora de MasterChef Celebrity que dinamitaba su romance por completo. Sin embargo, y después de haber permanecido más de tres meses separados, Tamara e Íñigo se daban una nueva oportunidad, retomando así su inminente camino al altar.

Carolina Molas Alejandra Onieva
Tamara Falcó e Íñigo Onieva saliendo de casa. / Gtres

Sin embargo, en los últimos días han salido a la luz una serie de informaciones que indican que el lugar donde va a tener lugar el enlace quizá no estaría en las condiciones óptimas. Así lo contaba LOOK con datos exclusivos, dejando entrever que la hija de Isabel Preysler tenía por delante un gran trabajo si quería que todo saliera perfecto el próximo 17 de junio. Pero finalmente, Tamara habría optado por posponer su gran día al 8 de julio para asegurarse de que El Rincón está totalmente reformado para la ceremonia nupcial.

Íñigo Onieva y Tamara Falcó hablando / Gtres
Íñigo Onieva y Tamara Falcó hablando en un photocall. / Gtres

Así lo ha contado Leticia Requejo en El Programa de Ana Rosa, demostrando que «por problemas logísticos», Tamara e Íñigo se han visto obligados a cambiar de fecha para darse el «sí, quiero» casi un mes después de lo previsto. Una decisión que probablemente no haya sido nada fácil para la marquesa, que había hecho referencia en diversas ocasiones y de manera pública a ese ansiado 17 de junio y a la cuenta atrás que había comenzado para conseguir su vestido de novia soñado. Un diseño que, según ella misma aclaraba, había dejado en manos de su amigo y profesional Juan Avellaneda, alejándose así de la primera idea que tenía de confiar su traje nupcial a Carolina Herrera.

Entrada al Palacio de El Rincón. / Gtres
Entrada principal al Palacio de El Rincón. / Gtres

De esta manera, cobran más fuerza aún más si cabe la información que manejaba este portal, ya que el 17 de junio es una fecha un tanto complicada en lo que a condiciones climatológicas se refiere, motivo por el que cabe la posibilidad que Tamara tuviera que llevar a cabo su boda en unos interiores bastante deteriorados por el paso del tiempo, a los que habría tenido que realizar unas reformas exprés que podrían estar fuera de sus planes. Sin embargo, el 8 de julio es un día que tiende a ofrecer unas temperaturas más altas en líneas generales, razón por la que es más probable que acoja a sus invitados en los amplios jardines de El Rincón, sin necesidad de tocar la zona interior. Una tarea mucho más sencilla que únicamente requiere un buen cuidado de los cultivos y las plantas de los patios del palacio que, según varias personas que han acudido a ellos recientemente, son considerados como una de las mejores zonas de la finca por su riqueza vegetal.

Lo último en Actualidad

Últimas noticias