EN REDES

Ángela Rodrigo, viuda de Fernando Ónega, agradece a Julio Iglesias su emotiva despedida: "Tu apoyo…"

La muerte de Fernando Ónega a los 78 años ha conmovido al periodismo español y a su círculo cercano

Su viuda, Ángela Rodrigo, y sus hijos recibieron el apoyo de amigos y personalidades como la Reina Letizia y Julio Iglesias

Iglesias le dedicó una emotiva carta desde República Dominicana

Ángela Rodrigo, Sonsoles Ónega y Julio Iglesias. (Foto: Gtres)
Ángela Rodrigo, Sonsoles Ónega y Julio Iglesias. (Foto: Gtres)
Marta Menéndez
  • Marta Menéndez
  • Televisión, moda y corazón. Periodista de vocación y comunicadora de formación, me he movido entre estudios de radio, redacciones digitales y bastidores de redes sociales. He narrado la actualidad en la 'Cadena SER', seguido la pista a las nuevas tendencias en 'El Independiente' y escrito sobre lifestyle y empresas en la 'Revista Capital'. En 'Diez Minutos', combiné redacción y estrategia digital como Community Manager. Ahora escribo en LOOK, donde cubro actualidad televisiva, moda, celebrities y realeza.
    • Actualizado:

La pérdida de Fernando Ónega el pasado 4 de marzo ha dejado un vacío inmenso en el mundo del periodismo español, en la memoria de quienes le conocieron y en el corazón de su familia. A los 78 años, el maestro de la crónica política, que fue autor de gran parte de los discursos de Adolfo Suárez y referente de varias generaciones de periodistas, falleció tras varios problemas de salud, dejando atrás un legado imborrable en la comunicación y la política. La capilla ardiente instalada en la Casa de Galicia en Madrid se llenó de compañeros, amigos, autoridades y rostros conocidos que quisieron rendir un último homenaje a un hombre que supo aunar rigor profesional y humanidad.

Entre las numerosas muestras de afecto que llegaron a la familia, destacó la emotiva carta de Julio Iglesias, amigo íntimo de Fernando desde hace décadas. El cantante, que se encontraba en República Dominicana, quiso despedirse de su amigo con palabras cargadas de emoción y sinceridad. «Qué tristeza en el alma, qué tristeza en la vida, qué tristeza tenemos tantas y tantas gentes que te hemos seguido en tu grandísima trayectoria de conocedor de sentimientos», escribió Iglesias, recordando con nostalgia las últimas conversaciones telefónicas que compartieron durante los treinta días previos a la muerte del periodista. En ellas, Julio animaba a Fernando con paciencia y cariño, coordinándose incluso con Ángela Rodrigo, su esposa, para poder hablar con él cuando más lo necesitaba.

La carta de Julio no solo reflejaba la admiración y el cariño profesional, sino también la profundidad de una amistad que superaba la distancia y el tiempo. Recordaba cómo, pese a no poder estar físicamente presente, cada llamada y cada palabra de aliento se convirtió en un bálsamo para el periodista. Iglesias terminaba su mensaje con un recuerdo entrañable: «Tu vida se ha ido, pero tu espíritu queda entre tantas y tantas personas que te quieren y te van a querer siempre. Espero verte y abrazarte una vez más. Todo mi cariño para Ángela, para tus hijas y, sobre todo, para mi ahijado».

La respuesta de Ángela Rodrigo no tardó en llegar, reflejando la gratitud profunda de una mujer que compartió más de dos décadas de vida con Fernando y que conoció de primera mano la generosidad de Julio. «No encuentro palabras suficientes para expresar el agradecimiento que siento en mi corazón. Durante estos últimos 30 días estuviste pendiente de Fernando, acompañándolo con una generosidad y una humanidad que nunca olvidaré», escribió Ángela, destacando cómo la presencia, el tiempo y el cariño del cantante significaron un verdadero regalo tanto para su esposo como para ella. Sus palabras subrayan el valor de la amistad verdadera y el impacto de quienes, incluso desde la distancia, se convierten en un apoyo incondicional en los momentos más difíciles.

Ángela Rodrigo y Sonsoles Ónega en un acto en Madrid. (Foto: Gtres)

Ángela Rodrigo y Sonsoles Ónega en un acto en Madrid. (Foto: Gtres)

La relación entre Fernando Ónega y Julio Iglesias iba mucho más allá de la cercanía profesional o de la amistad casual. El periodista fue asiduo a los conciertos de Iglesias, y el cantante, a su vez, se convirtió en padrino del hijo menor de Fernando, fruto de su matrimonio con Ángela. Esta conexión personal reflejaba un vínculo lleno de cariño, respeto y complicidad, que se mantuvo incluso en los últimos años, cuando la salud de Ónega comenzó a flaquear. La generosidad de Ángela, quien le donó un riñón en 2022 durante una complicada intervención, y el apoyo constante de Julio Iglesias, hicieron que los últimos momentos de Fernando estuvieran rodeados de afecto y cuidado.

Hoy, la memoria de Fernando Ónega vive no solo en sus hijas Sonsoles y Cristina, en su hijo Fernando Jr., y en su viuda Ángela, sino también en todos aquellos que lo conocieron y admiraron. La correspondencia entre Julio Iglesias y Ángela Rodrigo muestra con claridad que el verdadero valor de una amistad se mide en presencia, empatía y generosidad, más allá de la distancia o de las circunstancias. En sus palabras se percibe un hilo invisible de cariño que conecta la vida de un hombre excepcional con aquellos que lo amaron y lo respetaron, dejando un ejemplo de humanidad y afecto que seguirá resonando mucho después de su partida.

Lo último en Actualidad

Últimas noticias