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Daniel Sancho rompe a llorar mientras suplica dinero a su madre: «Con esto salgo de la cárcel, mamá»

  • Ángel Moya
  • Periodista en activo desde 1994, especializado en información de sucesos y actualidad. En OKDIARIO desde el año 2018. Fui redactor del Diario de Las Palmas, pasé por los Informativos de Telecinco, me ocupé de sucesos en Telemadrid hasta el 2006, fui prescriptor en plató de sucesos y actualidad para Las Mañanas de Cuatro y el Programa de Ana Rosa hasta el año 2019 y desde entonces colaboro con TVE. Desde hace dos años, también me puedes escuchar en el programa Por Fin de Onda Cero en la sección "De buenos y malos". Coautor de los libros "Los reyes latinos", "Red de mentiras" y "Tras el muro".

Daniel Sancho urdió un plan para salir en libertad bajo fianza en Tailandia el día del cumpleaños de su madre, Silvia Bronchalo, pero necesitaba 100.000 euros para hacerlo realidad. OKDIARIO ha accedido en exclusiva a la conversación en la que suplica y llora para convencer a su madre de que le entregue todos sus ahorros y embarcarla en un proyecto inverosímil. Sancho planeó comprar un terreno a una persona influyente para presentarlo como aval para la fianza que le permitiría salir de prisión y que a la vez el vendedor intermediara para que su caso cayera en manos de jueces favorables a su causa.

Daniel Sancho.- Vale. Prométemelo y promete, ¿me lo prometes?.

Silvia Bronchalo.- Te prometo que voy, sí, te prometo que voy.

D.- ¿Y me prometes que vas a empezar a mover el dinero?.

S.- Sí, te lo prometo, te lo prometo.

«No es justo, debería estar en España»

Daniel Sancho está desesperado y acelera durante la conversación. Presa de un ataque de angustia, comienza a exigirle a su madre que aporte todos sus ahorros para el plan. Ha planeado hasta cómo transferir el dinero de Silvia a los contactos que presuntamente le van a sacar de la cárcel. Su voz se rompe cuando su madre le pregunta su estado dentro de la prisión de máxima seguridad de Surat Thani.

D.- Para que duerma tranquilo, no sabes lo que ha sido esta semana.

S.- ¿Qué ha pasado, Dani? ¿Qué ha sido?

D.- Pues que ya he bajado y prefiero estar en aislamiento que estar ahí abajo con todo el mundo. No es justo. Debería estar en una cárcel en España.

D.- ¿Sabes? Esto me saca de la cárcel ahora, mamá. Me sacas de la cárcel ahora, me sacas bajo fianza. Porque solo me van a dar la fianza si es así. Si no, no me dan la fianza».

Entre lágrimas, Daniel Sancho le detalla a su madre su estado de ánimo. No puede aguantar más en la prisión rodeado de presos con condenas por asesinato y penas de más de 15 años de cárcel. Es un tira y afloja entre Daniel suplicando a Silvia que le entregue su dinero y una madre angustiada por el estado físico y mental de su hijo.

Daniel, solo está centrado en el plan y le cuesta caer en la cuenta de que planea salir de prisión justo el día del cumpleaños de su madre. Es ella quien se lo recuerda y él, desesperado, aprovecha ese momento de emoción para presionar aún más a Silvia Bronchalo.

S.- Dani, me rompes el alma… Yo me siento impotente… No es justo, me siento impotente».

D.- Es que ésa es la cosa: tienes el poder de cambiar esto. Con eso, el 15 de noviembre estoy fuera de la cárcel, mamá. El 15 de noviembre. ¿Sabes qué día es ese, no? ¿Eh? ¿Sabes qué día es el 15 de noviembre? ¿Cumpleaños? (de su madre). Pues es como un augurio. ¡Hostias! ¿Crees en los augurios? Pues fíjate, pues fíjate la puta fecha, mamá. Pues fíjate la puta fecha, el 15 de noviembre abrazas a tu hijo, aquí en Tailandia».

«Que vaya a los jueces que controlamos»

Las súplicas y los lloros de Daniel Sancho acabaron por ablandar a su madre, que le prometió visitarle en la cárcel y dejarle todo el dinero que tuviera a su alcance. La madre solo le puso a Sancho dos condiciones: que la operación fuera legal y que le presentara a la persona influyente.

Su padre Rodolfo prefirió quedarse fuera de un plan que podría ser ilegal y que olía a estafa para aprovechar la desesperación de la familia y arrebatarles todos sus ahorros.

Daniel Sancho siguió insistiendo a su madre: «Esto es para que mi caso no se vaya a una lotería de jueces que no controlamos, sino que vaya a los jueces que nosotros controlamos. Eso forma parte también de este acuerdo. Es sacarme bajo fianza y el caso pasa a manos de gente de la que nosotros nos podemos fiar. ¿Vale? O sea, son las dos cosas».