Descubrimiento monumental: los arqueólogos encuentran la mansión de 4.500 m² de un comandante legionario en la frontera norte del Imperio romano

Un equipo de arqueólogos polacos ha descubierto una residencia monumental de más de 4500 metros cuadrados en Novae, una antigua fortaleza romana de Bulgaria. Se cree que el edificio pudo ser la mansión del comandante de la legión que vigilaba la frontera norte del Imperio romano.
Según la Universidad de Varsovia, la campaña de excavación de este año ya ha dejado al descubierto más de 3000 metros cuadrados del edificio. Entre sus restos aparecen nuevas piscinas de unas termas, fragmentos de revoque con pinturas y un suelo elaborado con pequeños ladrillos de distintos colores.
El trabajo lo dirige el profesor Piotr Dyczek, director del Centro de Investigación de la Antigüedad del Sudeste de Europa de la Universidad de Varsovia. Actualmente, trabajan en el yacimiento tres expediciones polacas.
¿De quién era la mansión de 4500 m² del Imperio romano hallada en Bulgaria?
El equipo baraja dos interpretaciones. La primera es que la residencia fue el praetorium, la sede del legado que estaba al mando de toda la Legión I Itálica. La otra posibilidad es que perteneciera al tribunus laticlavius, el segundo oficial en rango de la legión, un cargo que solía recaer en un joven senador.
En un principio, los arqueólogos pensaron que se trataba de la casa del primus pilus, el centurión de la primera cohorte, porque en esa zona debían estar sus barracones. Sin embargo, el edificio creció campaña tras campaña.
«Quedó absolutamente claro que no podía ser la casa del primus pilus», explicó Dyczek en declaraciones a National Geographic.
El legado era normalmente un senador y tenía bajo su mando a unos 5500 o 6000 soldados. La superficie de los praetoria conocidos varía entre unos 1300 metros cuadrados y más de 13.000.
«Nuestro edificio ocupa más de 4500 metros cuadrados, así que entra en el rango de superficies conocidas de los praetoria», señaló Dyczek. No obstante, el arqueólogo advierte que «el tamaño por sí solo aún no permite una identificación inequívoca de su función».

Las termas y los objetos de lujo de la residencia romana
La mansión contaba con un desarrollado complejo de termas privadas. Sus estancias tenían pinturas murales, suelos de mortero hidráulico y revestimientos en las paredes. El equipo también recuperó cerámica de terra sigillata, vidrio y apliques de bronce del mobiliario.
Entre los objetos de culto destacan una cabeza de Mitra y pequeñas figuras de bronce de Isis, Harpócrates, Eros y Priapo. La universidad polaca precisa que solo se conocen unas cinco piezas similares a la de Priapo en la región del Bajo Danubio.

«Este conjunto indica un repertorio de cultos excepcionalmente rico y variado», afirmó Dyczek, para quien los hallazgos reflejan la religiosidad privada de las élites romanas, además del culto militar oficial.
Otra pieza llamativa es un fragmento de cabeza de mármol de un retrato oficial. Según el investigador, podría representar a Faustina la Menor, esposa de Marco Aurelio, que recibió el título de mater castrorum, es decir, madre de los campamentos. La identificación todavía no está confirmada.
El edificio también conservaba dos altares con inscripciones, uno de ellos casi completo, un remate arquitectónico con forma de piña y un fragmento de un anillo de oro.
Una fortaleza en la frontera norte del Imperio romano
Novae se encuentra cerca de la actual ciudad de Svishtov, a orillas del Danubio. Según Arkeonews, la fortaleza se fundó en el siglo I y su recinto amurallado ocupaba casi 18 hectáreas. La residencia habría sido el tercer edificio más grande del campamento, por detrás del cuartel general y del hospital militar.
La Legión I Itálica, reclutada entre habitantes de la península itálica, permaneció en Novae desde el siglo I hasta mediados del siglo V. Su misión principal era proteger la frontera norte del Imperio romano frente a las invasiones. Los equipos de Polonia y Bulgaria excavan el yacimiento de forma continuada desde 1960.
Los restos ávaros y el puerto perdido de la fortaleza romana
La campaña de 2026 documentó por primera vez en Novae restos de construcciones de la Antigüedad tardía vinculadas a la presencia de los ávaros. Según la Universidad de Varsovia, el hallazgo aporta un dato relevante al debate sobre la migración de este pueblo al sur del Danubio.
Los restos incluyen un edificio de cierto tamaño y varias casas semisubterráneas de apenas cinco metros cuadrados, con hogares en su interior. Allí apareció además un pendiente ávaro que, según Dyczek, podría ser el primero de su tipo hallado en el norte de Bulgaria.
Por otro lado, el nivel excepcionalmente bajo del Danubio permitió inspeccionar la orilla del río. El equipo halló restos arquitectónicos, fragmentos de cerámica y tejas que podrían ayudar a localizar el antiguo puerto fluvial de Novae.
«Cada uno de estos vestigios constituye otra pieza del rompecabezas», concluyó Dyczek.