Dani García, chef malagueño (50 años), sobre asar castañas en la sartén: «Hay que echar siempre sal maldon o en escamas, y dejarlas sudar»
Para saber si las castañas están buenas, sumérgelas en agua del grifo
5 recetas con castañas fáciles y aptas para principiantes
Cómo conservar las castañas crudas con cáscara este otoño
El cucurucho de papel de periódico, los dedos tiznados y la primera castaña que quema demasiado para comerla. Pocas escenas como esa resumen tan bien el otoño en España. Sin embargo, y para lamento de los inexpertos, asar castañas en casa suele dar más de un disgusto: unas quedan duras, otras se pegan a la piel y alguna acaba saltando por la cocina en mitad del proceso.
Para evitarlo, un conocido cocinero andaluz ha compartido su propio método, pensado para cualquier cocina doméstica y sin utensilios especiales. Solo necesita castañas, sal, una sartén con tapa y unos veinte minutos. El resultado, según muestra, no tiene nada que envidiar al de los puestos callejeros, siempre que se respeten un par de detalles.
Revelando el truco de Dani García para asar castañas en la sartén
El autor del truco es Dani García, chef marbellí de 50 años que llegó a sumar tres estrellas Michelin y hoy dirige restaurantes como Bibo, Lobito de Mar o Leña.
En un vídeo publicado en su cuenta de Instagram explica que el secreto está en «dejar sudar las castañas» en una sartén tapada antes de asarlas, para que se cocinen primero con su propia humedad.
Posteriormente, el segundo gesto llega a mitad de cocción. García insiste en «añadir sal en escamas o una sal maldon» y descarta tanto la sal fina como la gorda.
Y es que, además de dar sabor, la sal ayuda a que el agua que queda en la sartén se evapore poco a poco, justo antes de la fase final de tostado. Con ese orden, la castaña se hace por dentro antes de dorarse por fuera.
Paso a paso para asar castañas en casa como Dani García
El chef lo hace en una placa de inducción, de modo que las potencias se expresan sobre una escala de diez. Estas son las fases que sigue Dani García:
- Hacer un corte desde la punta hasta la mitad de cada castaña y, al llegar ahí, girar ligeramente el cuchillo.
- Cinco minutos tapadas a fuego medio-fuerte (entre seis y siete), sin sal ni agua.
- Cinco minutos más al siete para que suden. Si están muy secas, salpicar unas gotas de agua con los dedos.
- Añadir la sal en escamas hacia el minuto diez y mantener otros cinco minutos.
- Subir a ocho u ocho y medio durante cinco minutos: tres con tapa y dos sin ella, «para que realmente se asen».
En total, todo esto lleva unos veinte minutos. El último tramo sin tapa es el que deja la cáscara tostada y crujiente, mientras que los diez primeros se encargan de que la pulpa quede tierna.
Recordemos entonces que saltarse la fase de vapor y poner la sartén al máximo desde el principio suele dar como resultado castañas quemadas por fuera y crudas en el centro. Y nadie quiere eso, claro está.
¿Cómo debemos elegir las castañas y por qué conviene hacerles un corte?
Según García, no importa demasiado que estén algo secas o algo verdes, aunque lo ideal es que lleguen en su punto justo de maduración. Al comprar castañas, conviene escoger piezas pesadas, brillantes y sin agujeros, y desechar las que suenan huecas o tienen la piel arrugada.
El corte, por su parte, permite comprobar que no hay gusanos en el interior. Incluso, esa incisión cumple además otra función.
Porque al calentarse, el agua de la castaña se convierte en vapor y, si no encuentra salida, la presión puede hacer que estalle dentro de la sartén. El corte libera ese vapor, reparte mejor el calor y facilita después el pelado, que conviene hacer en caliente, cuando la piel interior se desprende con más facilidad.
Desde luego, el momento en que se publica este artículo también es bueno. Recordemos que la temporada arrancó en septiembre con las variedades tempranas y se alarga hasta mediados de noviembre.
Por ejemplo, en la propia Málaga, el Valle del Genal es la gran zona productora de Andalucía, con la castaña pilonga como variedad estrella, que se recoge a partir de octubre. Entre tanto, varios pueblos de la comarca celebran cada otoño fiestas dedicadas a este fruto.
Y desde el punto de vista nutricional, la castaña se aleja del resto de frutos secos. Según la Fundación Española de Nutrición, 100 gramos aportan unas 209 kilocalorías y solo 2,6 gramos de grasa, frente a los más de 50 que tienen las nueces o las almendras. A cambio, ofrece unos nobles 40 gramos de hidratos de carbono y casi siete de fibra.
Lo último en Gastronomía
-
Dani García, chef malagueño (50 años), sobre asar castañas en la sartén: «Hay que echar siempre sal maldon o en escamas, y dejarlas sudar»
-
El plato otoñal típico de Castilla y León que deja estupefactos a los turistas de toda España: imposible hacer más con 4 ingredientes
-
Los chefs con prestigio coinciden: «Para evitar que la salsa de tomate se vuelva ácida, no uses azúcar, sino 3 dientes de ajo, 150 ml de aceite de oliva y cocínala a fuego lento»
-
O lo amas o lo odias: el plato típico de los pueblos aragoneses cuando llega el otoño que no puede disfrutar todo el mundo
-
Los cocineros italianos también saben asar castañas: «Lo recomendable es tenerlas 15 minutos en remojo y añadir sal gorda solo al final»
Últimas noticias
-
Vox activará un buzón de afectados por el exceso de regulación: «Nos vuelve menos competitivos»
-
Carrick responde al dardo de Bruno Fernandes y saltan las chispas en el United: «Si no corres, no ganas»
-
El verdadero significado de la reflexión de San Benito sobre la vida diaria que inspiró a generaciones enteras: «Ora et labora»
-
El PSOE exige a Broncano una entrevista masaje a Sánchez y le avisa: «El futuro del programa depende de hoy»
-
De 2h50 a 1h15 entre Oporto y Lisboa: arrancan las obras de la alta velocidad en Portugal, con trenes a 300 km/h y nuevo puente sobre el Duero