España
Juventudes Socialistas

La líder juvenil del PSOE que llama a PP y Vox «herederos del franquismo» fue a un colegio privilegiado por Franco

Aránzazu Figueroa estudió Secundaria en el Apóstol Santiago-Padres Somascos de Aranjuez (Madrid)

La ampliación de este centro fue declarada de "interés social" por la dictadura, obteniendo así prebendas

Aránzazu Figueroa Toledo, la nueva secretaria general de las Juventudes Socialistas que ha llamado «herederos del franquismo» a PP y Vox fue a un colegio privilegiado precisamente en su día por el dictador Francisco Franco.

Se trata del colegio Apóstol Santiago-Padres Somascos de Aranjuez (Madrid), actualmente privado concertado, donde la actual líder juvenil de los socialistas, nacida en 1999 y procedente del municipio madrileño de Colmenar de Oreja, cursó estudios de Secundaria.

Según recoge el Boletín Oficial del Estado (BOE) del 11 de julio de 1975, el régimen de Franco aprobó por Decreto 1529/1975, de 5 de junio, la declaración de «interés social» del proyecto de las obras de ampliación y adaptación de este centro, en la calle Moreras, de Aranjuez.

El correspondiente expediente reglamentario, a propuesta del entonces ministro de Educación y Ciencia, Cruz Martínez Esteruelas, y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 23 de mayo de 1975, vio la luz conforme a «la Ley de 15 de julio de 1954, y los Decretos de 25 de marzo de 1955 y 9 de agosto de 1974».

El decreto, promulgado por el propio dictador Francisco Franco, señalaba que el colegio Apostol Santiago impartiría en las nuevas instalaciones «las enseñanzas correspondientes a un centro de 22 unidades de Enseñanza General Básica con 880 puestos escolares, que ha sido promovido por el Padre Lorenzo Eula Cardone en su condición de Ecónomo Provincial de la Orden de los Padres Somascos».

La citada ley de 15 de julio de 1954 sobre medidas de protección jurídica y de facilidades crediticias para la construcción de nuevos edificios con destino a centros de enseñanza, establecía una serie de privilegios para los colegios que obtuvieran la declaración de «interés social» por parte del régimen de Franco.

El artículo segundo de dicha norma recogía que cuando un proyecto educativo era declarado de «interés social», ello suponía la concesión de un conjunto de «beneficios» para los promotores de esas «construcciones e instalaciones» de centros docentes.

Entre tales prebendas se encontraba la «facultad de expropiación forzosa de los terrenos necesarios para la construcción o instalación; reducción hasta un cincuenta por ciento de los impuestos; rebaja de los derechos de Aduanas en las importaciones de aquellos elementos de estudio e investigación necesarios para las instalaciones docentes» o la «facultad de acogerse a los beneficios y hacer uso de las facilidades de crédito determinados en el artículo 21 de la ley sobre construcciones escolares de 22 de diciembre de 1953».