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Economía
Rechazan el dictamen de la CNMC

Renfe irá a la Audiencia Nacional para no abrir sus talleres a Ouigo y la acusa de «parasitar» su infraestructura

El operador acusa a Ouigo e Iryo de no querer invertir en instalaciones de mantenimiento propias en España

Como ya hiciera el pasado mes de mayo cuando la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) le conminó a abrir sus talleres de reparación a los trenes de Iryo, este martes Renfe ha anunciado que también va a acudir a la Audiencia Nacional para defenderse de un fallo muy similar publicado hoy por el organismo regulador que le obliga a dar pleno acceso a sus instalaciones de mantenimiento a la operadora Ouigo.
Esta última decisión llega después de que esta mañana la institución presidida por Juan José Ganuza emitiera un dictamen que daba la razón a la compañía francesa al considerar que la empresa pública -concretamente, su filial Renfe Mantenimiento- había incumplido la normativa al reducir unilateralmente la capacidad que previamente había adjudicado a Ouigo para el mantenimiento de sus coches en los talleres de Cerro Negro/Santa Catalina, Can Tunis y Fuencarral.
En el fondo, la polémica gira en torno a la consideración que se dé a las operaciones que la firma gala pretendía hacer en los talleres de Renfe. Para Competencia, los trabajos comprometidos eran «el desmontaje y montaje de componentes cuya reparación se efectúa fuera de los talleres», unas operaciones que por su naturaleza considera «servicios básicos de mantenimiento». Ahí está la clave, pues cuando se trata de un mantenimiento «básico», todas las empresas ferroviarias tienen derecho a realizarlas en los talleres existentes.
Para la compañía dependiente del Ministerio de Transportes, en cambio, no estarían obligados a proporcionar sus instalaciones porque el trabajo que sus competidores querían hacer en las mismas puede recibir la consideración de «pesado». Además, en el comunicado publicado durante la tarde de este martes también acusan a «estas empresas extranjeras» -en referencia a Iryo y Ouigo- de «parasitar» la infraestructura industrial de nuestro país «en lugar de invertir» en él.
Por todo ello, tachan la actuación de la CNMC de «abusiva»; según Renfe, porque la Ley del Sector Ferroviario (LSF) establece que no existe obligación de facilitar el acceso para trabajos de mantenimiento pesado y que el mantenimiento ligero no se puede realizar en talleres destinados al pesado.
Por ello, Renfe considera que la CNMC está «alterando la interpretación del marco legal vigente» y recuerda que la «reiteración de este tipo de medidas» -en relación al dictamen sobre Iryo-  traslada a la empresa pública costes, capacidad y riesgos derivados de la actividad de operadores «que llevan años presentes en España y que disponen de alternativas, como invertir en la construcción de talleres propios o efectuar determinadas operaciones en sus instalaciones de Italia o Francia».