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El aviso de un experto financiero que pocos pensionistas conocen: «Mucho cuidado con la jubilación flexible, habrá dos pagadores»

Seguir trabajando después de que llegue la jubilación puede ser una opción interesante para aquellas personas que no quieren abandonar del todo su actividad profesional o que prefieren mantener unos ingresos adicionales. Y precisamente por eso existe la jubilación flexible, una modalidad que permite compatibilizar parte de la pensión con un trabajo por cuenta ajena. Sin embargo, antes de solicitarla hay un detalle que conviene tener muy presente y que tiene que ver con Hacienda.

Algo de lo que ha advertido el economista Federico Varona al explicar que puede ocurrir cuando llegue el momento de presentar la declaración de la Renta. «Mucho cuidado», señala el experto, ya que el pensionista pasará a tener dos pagadores: por un lado recibirá parte de su pensión y, por otro, el salario correspondiente al trabajo que realice. Y el problema no está realmente en tener esos dos pagadores, sino en las retenciones que se aplican durante el año. Porque puede que cada uno haga sus cálculos por separado y, cuando Hacienda sume todos los ingresos, descubramos que se ha retenido menos IRPF del que finalmente correspondía.

El aviso de un experto financiero sobre la jubilación flexible

Federico Varona, economista y socio director de Varona Legal & Numbers, ha explicado las consecuencias fiscales que puede tener esta modalidad durante una entrevista en el programa Les notícies del matí de À Punt y su advertencia es clara: «Mucho cuidado» porque habrá dos pagadores. Y es quie no podemos pasar por alto que con la jubilación flexible vas a recibir dinero de dos sitios diferentes. Tendrás la parte de la pensión que corresponda y al mismo tiempo cobrarás el salario de la empresa para la que trabajes.

Cada pagador puede practicar sus correspondientes retenciones de IRPF teniendo en cuenta lo que él mismo te abona. Sin embargo, cuando llegue la declaración de la Renta, Hacienda tendrá en cuenta el conjunto de los rendimientos obtenidos durante el ejercicio. ¿Y qué puede ocurrir entonces? Pues que las retenciones que parecían suficientes al cobrar cada ingreso por separado se queden cortas cuando se sumen ambos. Varona señala que en estos casos la declaración «normalmente va a salir a ingresar».

Tener dos pagadores no significa pagar más impuestos

Ahora bien, aquí conviene aclarar algo porque es fácil pensar que Hacienda penaliza a quien tiene dos pagadores y no es así. Tener dos pagadores no hace que automáticamente tengas que pagar más IRPF por el mero hecho de recibir el dinero de dos sitios distintos. La cuestión está en cuánto has ganado en total y cuánto se te ha ido reteniendo durante el año.

Imagina, por ejemplo, que una parte de tus ingresos procede de la pensión y otra del salario. Cada pagador realiza sus retenciones de forma independiente. Pero Hacienda no hace dos declaraciones diferentes, sino que al hacer la Renta se tienen en cuenta los ingresos correspondientes en su conjunto. Si durante el año las retenciones han sido inferiores a las que correspondían finalmente, habrá que pagar la diferencia. De ahí que el experto aconseje conocer esta situación antes de optar por la jubilación flexible y no esperar a descubrirla cuando toque presentar la declaración.

Cómo funciona la jubilación flexible

Pero ¿qué supone exactamente acogerse a esta modalidad? Básicamente permite que una persona que ya se ha jubilado vuelva a trabajar por cuenta ajena con una jornada reducida y siga cobrando una parte de su pensión. Según explica Varona, la jornada laboral debe situarse entre el 33% y el 80% de la jornada ordinaria correspondiente. La pensión se reduce entonces de manera proporcional al tiempo que se trabaja.

El experto pone un ejemplo bastante sencillo. Si una persona trabaja media jornada, podría compatibilizar ese trabajo con el cobro de la parte de la pensión que corresponda a la reducción aplicada. Es decir, no se mantiene íntegra la pensión mientras se cobra además un salario completo. La cuantía que se recibe como pensionista se ajusta en función de la jornada laboral.

Puedes volver después a la jubilación completa

Otra de las dudas que puede surgir es qué ocurre si después de probar esta fórmula decides que ya no quieres continuar trabajando. Y lo cierto es que no habrá problema alguno ya que la jubilación flexible es reversible. Es decir que el pensionista tiene un contrato de trabajo y puede finalizar su actividad laboral cuando quiera y volver a su situación de jubilación completa conforme a las condiciones que correspondan en su caso.

Conviene hacer números antes de solicitarla

Y aquí volvemos al aviso del economista. Antes de decidir si merece la pena acogerse a esta modalidad, no basta con sumar cuánto vas a cobrar de pensión y cuánto te pagarán por trabajar. Puede que durante los meses en los que estés trabajando veas unas retenciones relativamente bajas tanto en la pensión como en la nómina y tengas la sensación de que todo está correcto. El problema puede llegar después si la suma de ambas no cubre la cantidad que finalmente corresponde pagar. Por eso, si estás pensando en recurrir a la jubilación flexible, conviene calcular previamente cuál puede ser el efecto fiscal de combinar salario y pensión e incluso valorar si interesa ajustar las retenciones.