Una brecha sobre la ceja derecha de Kylian Mbappé y mucha sangre fue lo que provocó el central del Girona, Vitor Reis, con su codazo al delantero del Real Madrid. El penalti en el 88′, con el 1-1 en el marcador, era clarísimo, pero el árbitro Alberola Rojas no lo consideró así y se negó en todo momento a revisar la jugada en el VAR.
El equipo blanco no pasó del empate, pero de haberse hecho justicia habría tenido la oportunidad de marcar el segundo desde los 11 metros y ganarse el derecho a seguir enganchado a la Liga. Sin embargo, se topó con Alberola Rojas, un colegiado que tiene un amplio historial de perjuicios al Real Madrid en el fútbol español.
Los de Álvaro Arbeloa no hicieron ni mucho menos un buen partido, pero el arbitraje también estuvo en su contra. Mbappé, que se quedó con la mano llena de sangre tras llevarse la mano a la zona afectada, trató de convencer a Alberola enseñándole la herida, pero el colegiado valoró que el codazo de Vitor Reis en su cara no era merecedor de pena máxima.
A Mbappé le abren una brecha
«Para mí es un penalti aquí y en la luna», aseguró Arbeloa en rueda de prensa acerca de la falta en el área del Girona. El enfado en el Real Madrid es mayúsculo tras ser nuevamente perjudicado por los árbitros del CTA. Trujillo Suárez, que avaló hace pocas semanas la injusta expulsión de Fede Valverde en el derbi, no llamó a Alberola Rojas para que volviese a ver el codazo sobre Mbappé que le ha generado una dolorosa brecha en la ceja.
El francés tuvo que ser atendido en la banda y cambiarse la camiseta para regresar al terreno de juego, pero el árbitro jamás dio síntomas de preocuparse por su estado ni por aplicar bien la norma. A Mbappé le abrieron una herida encima del ojo derecho y el Real Madrid se quedó sin poder pasar del empate para seguir vivo en la Liga.