El tiempo pasa, pero el fútbol ha traído de vuelta trece años después a José Mourinho al Real Madrid. El entrenador portugués ya está oficialmente de vuelta para liderar el nuevo proyecto de Florentino Pérez. Un bombazo que llevaba tiempo cocinándose como la mayor apuesta del presidente para devolver al equipo a la competitividad de ser el rey de Europa. Aunque con el paso de los años se fue perdiendo la pista de ‘The Special One’, Europa nunca le olvidó. Más de una década donde Mourinho no ha perdido el tiempo, a pesar de que ha pasado momentos lejos del foco.
Todavía en el madridismo recuerdan con nostalgia lo que logró el portugués en su primer mandato. Lideró un vestuario con jugadores de talla mundial como Casillas, Sergio Ramos, Xabi Alonso, Kaká, Benzema, Cristiano Ronaldo y compañía. Tres años en los que combatió directamente con el Barcelona de Pep Guardiola, al que le arrebató la Liga con los famosos 100 puntos, una Copa y una Supercopa.
En verano de 2013 puso fin a su paso por el Bernabéu sin pensar en si alguna vez volvería. José Mourinho ha pasado por seis equipos diferentes: Chelsea, United, Tottenham, Roma, Fenerbahçe y Benfica. Un camino en el que ha ganado títulos europeos pasando por diferentes ligas y la misma mentalidad: ganar títulos.
La vuelta a Inglaterra de José Mourinho
El mismo verano que abandonó el Real Madrid, Mourinho regresó a Inglaterra para entrenar al Chelsea, donde estuvo dos temporadas y media al frente del equipo, dirigiendo 136 partidos. En su primer curso al frente, terminó tercero en la Premier y alcanzó semifinales de Champions, donde cayó eliminado por el Atlético de Simeone. Sin embargo, en la 2014/15 firmó su mejor curso como entrenador blue, ganando la Premier y la Copa de la Liga. Ya, en la 2015/16, el Chelsea de Mourinho terminó con la salida del portugués a mitad de temporada después de una mala racha que obligó a ambas partes a tener que separar sus caminos.
En verano de 2016 afrontó el desafío de ser técnico del Manchester United, donde dirigió 144 partidos. Allí le dio tiempo en su primer año a reconstruir aquel equipo que deambulaba tras la marcha de Ferguson. Ganó tres títulos: la Community Shield, la Copa de la Liga y la Europa League, clasificando de nuevo a los diablos rojos a la Champions. En la 2017/18, Mourinho fue subcampeón de la Premier y en diciembre de 2018 también terminó su vinculación con Old Trafford.
2019 iba a comenzar con Mourinho asumiendo el cargo al frente del Tottenham para suplir a Pochettino. En su primer año clasificó al equipo a Europa, pero en su segundo llevó al equipo a la final de la Copa de la Liga. Aun así, el club decidió echarle a seis días de jugar la final que posteriormente perderían contra el Manchester City de Guardiola.
Roma y Fenerbahçe, la cara y la cruz
Después de su larga aventura en Inglaterra, José Mourinho decidió probar suerte en Italia fichando por la Roma. Allí dirigió 138 partidos, donde transformó rápidamente al equipo, ganando la primera edición de la Conference League. Ganó el primer título europeo en la historia del equipo de la capital italiana. Una temporada después, el entrenador portugués llegó a la final de la Europa League, pero perdió la final ante el Sevilla en los penaltis. Ya, en la temporada 2023/24, un mal inicio en liga le hizo perder el cargo en invierno.
Luego llegaría el turno de ser el fichaje sensación en Turquía con una presentación histórica en el Fenerbahçe. Allí dirigió 62 partidos, pero se quedó con el anhelo de ganar la liga a pesar de pelearla hasta el final en ninguno de sus dos años. No logró clasificar al equipo para la Champions y en verano de 2025 rompieron su vínculo en un paso casi de puntillas.
Mourinho regresó a Portugal
La última temporada, Mourinho volvió a su tierra natal. Y no fue para dirigir al Oporto con quien ganó su mágica Champions, sino para sentarse en el banquillo del Benfica. Mantuvo invicto al equipo en la liga y llegó a los playoffs de la Champions, donde cayó eliminado ante el Real Madrid de Álvaro Arbeloa.
Aunque no ganó ningún título, el Benfica soñaba con que siguiera para liderar el proyecto que había empezado a construir, pero entonces llegó la llamada del Real Madrid para poner fin a trece años en los que amplió su leyenda como entrenador de fútbol.