Alberola Rojas se comió un penalti claro de Vitor Reis por un codazo sobre Kylian Mbappé. En el minuto 88 de partido, el colegiado dijo en directo que no había nada y, aunque la repetición deja claro que el futbolista del Girona le pega un codazo en la cara en el área, después de un recorte del francés sobre otro defensa del conjunto catalán, desde el VAR no le llamaron al orden.
En la jornada retro, todo funcionó como antaño, como si no existiera el videoarbitraje. También, como en aquella época negra destapada hace ya más de tres años. Trujillo Suárez evitó llamar a Alberola, aunque la acción no dejaba lugar a dudas. De hecho, el futbolista del Real Madrid acabó sangrando en la ceja por el golpe que recibió. Cuando se zafó de un defensor y se disponía a disparar, Vitor Reis se cruzó y le dejó el codo en la cara.
La acción es de lo más llamativa si se tiene en cuenta una jugada con Mbappé como protagonista, que se dio en la primera parte. El delantero del Real Madrid dio un codazo de menor intensidad en un braceo cerca del área y el colegiado señaló falta en ataque. Además, le enseñó la amarilla por protestar. Unos minutos después, el colegiado castellano-manchego cambió su propio criterio para no indicar un penalti sobre el francés.
El árbitro, tras ver la jugada en directo, hizo un gesto con los brazos diciendo que no había nada y, tras señalar segundos después una falta sobre Vinicius, la jugada entró en revisión. Las repeticiones no dejan lugar a la duda. Sin embargo, Trujillo Suárez, que es sospechoso habitual, lo dejó pasar. Se llevaba la mano al pinganillo el colegiado y, tras comunicarle que no había nada revisable, señalaba que no había nada y dejaba que se sacara la falta que se había cometido sobre Vinicius en el otro costado del campo.
Al término del partido, Álvaro Arbeloa se quejaba por lo sucedido: «Para mí es un penalti claro aquí y en la luna. Es una más. Otra más. Esto es lo que tenemos. Ni lo entiendo yo, ni lo entiende nadie. Me imagino que el VAR entra cuando viene bien. Ya sabéis mi opinión y estos hechos la mantienen. Una acción que para mí es clarísima».