Daniel Jesús Trujillo Suárez la volvió a liar desde la sala VOR en un partido del Real Madrid. Su leyenda negra contra el club blanco se incrementa después de dos acciones que pudieron ser decisivos en la vuelta de las semifinales de Copa del Rey contra la Real Sociedad: el no penalti a Bellingham y la no expulsión de Olasagasti tras una durísima entrada sobre Vinicius Jr cuando se iba en carrera.
En la primera acción, Bellingham salta a por un balón junto a Remiro. El futbolista del Real Madrid llega antes que el guardameta, pero no consigue impactar bien a la pelota que se marcha rozando el palo. En el salto, al intentar dar al balón con la mano izquierda para evitar que se colara dentro de la portería, el internacional español se gira en el aire y le da un manotazo en la cara al futbolista inglés sin siquiera tocar la pelota.
Javier Alberola Rojas, que era el árbitro de campo, no señaló nada y Trujillo Suárez, desde el VAR, tampoco le llamó para que revisara la acción en el monitor por un posible penalti. El colegiado tinerfeño le indicó que no había nada y Alberola reanudó el juego a pesar de las protestas de los jugadores del Real Madrid, que no daban crédito. Eso sucedió en la segunda mitad del partido.
En la segunda mitad de la prórroga, el VAR se volvió a apagar tras una durísima entrada de Olasagasti a Vinicius con 3-4 a favor del conjunto donostiarra. El delantero del Real Madrid se marchaba en carrera por la banda izquierda tras zafarse de Traoré y apareció el centrocampista para derribar al brasileño sin intención alguna de jugar el balón. Olasagasti fue con todo para parar a Vini, levantó la pierna a la altura de la rodilla para asegurarse de que le frenaba. Si pasaba, el extremo se iba prácticamente solo. Tenía mucho espacio por delante para montar el contragolpe y el mediocentro de la Real le paró con falta para evitar que se marchara con peligro.
Dos acciones que pudieron decantar el partido, pero ni Alberola ni Trujillo Suárez vieron nada punible en ninguna de las dos acciones. De hecho, el árbitro de campo pitó falta y le mostró cartulina amarilla al futbolista txuri urdin. Nada más. Desde el VAR tampoco le llamaron a capítulo para revisar la acción en el monitor por una posible tarjeta roja. La eliminatoria estaba igualada en ese momento.
Trujillo Suárez condicionó el Osasuna-Real Madrid
Daniel Jesús Trujillo Suárez volvió a encontrarse con el Real Madrid desde el VAR en la vuelta de la semifinal de la Copa del Rey que disputaron los blancos contra la Real Sociedad en el Santiago Bernabéu. Este colegiado canario de 42 años fue el encargado desde la sala de videoarbitraje de Las Rozas de perpetrar el escándalo de Pamplona que perjudicó gravemente al Real Madrid ante Osasuna en su lucha por la Liga el pasado 15 de febrero.
Para ello hay que remontarse al pasado 15 de febrero. Hace mes y medio. Jornada 24 de la Liga en El Sadar entre Osasuna y Real Madrid. Los blancos se dejaron dos puntos tras un escándalo arbitral desde el campo y desde el VAR que condicionó por completo este título de Liga. Munuera Montero fue el árbitro de campo y Trujillo Suárez fue el encargado de estar en la sala de videoarbitraje.
Y es que el arbitraje de Trujillo Suárez aquel día desde el VAR fue dantesco y perjudicó gravemente a los blancos. Decidió llamar a Munuera para que pitase un penalti inexistente de Camavinga sobre Budimir por un pisotón cuando el delantero de Osasuna. Pero, en cambio, no avisó al árbitro de campo para señalar como pena máxima dos penaltis claros a favor del Real Madrid. Uno de Moncayola sobre Vinicius y una mano de Torró en el área.