El Real Madrid ya planifica de manera activa la próxima temporada. En Valdebebas tienen claro que ha llegado el momento de remangarse, ya que este verano apunta a ser de los que marcan. Una de las decisiones clave será reforzar varias posiciones, entre ellas la de central. Huijsen y Militao continuarán con total seguridad. Alaba no renovará y el 1 de julio dejará de ser jugador madridista. La duda está en Rüdiger y Asencio: uno seguirá y, además, llegará un refuerzo.
Durante los últimos meses, la balanza se inclinaba por la continuidad de Raúl Asencio y la salida de Antonio Rüdiger, pero ahora el escenario ha cambiado. A falta de una reunión definitiva con los representantes del alemán, en el club dan por hecho que seguirá un año más. En paralelo, la continuidad del canario genera más dudas.
La postura del Real Madrid es clara: ofrecer a Rüdiger un año más, pero a la baja. El central vería reducido su salario, que ronda los nueve millones netos por temporada, y tampoco percibiría la prima anual de dos millones que tenía desde su llegada libre del Chelsea en 2021.
La idea es sencilla: renovar un año ajustando condiciones. Las partes se reunirán en las próximas semanas, aunque no se prevén grandes problemas. La prioridad del alemán es seguir. Está feliz en Madrid, plenamente integrado en el vestuario y muy valorado por el club, que destaca su compromiso y sacrificio.
Una estatua en el jardín
Arbeloa es uno de los grandes defensores de la continuidad de Rüdiger. El técnico está encantado con su rendimiento y le considera un seguro de vida, además de una figura clave en un vestuario joven. «Me pondría una estatua de Rüdiger en el jardín, es un espejo para todos los jóvenes», aseguró.
El club ha seguido de cerca el estado físico del alemán, que arrastraba problemas en la rodilla. Tras parar durante un tiempo para recuperarse por completo, ahora está al cien por cien. Necesitaba ese descanso para dejar atrás la medicación constante y ha demostrado que sigue siendo útil.
Asencio, en el aire
En una situación distinta está Raúl Asencio. Tiene contrato hasta 2031, pero en el Real Madrid están dispuestos a escuchar ofertas. Si decide quedarse, el club respetará su contrato, pero si llega una propuesta que convenza a todas las partes, se estudiará.
Asencio ya tuvo que ganarse su sitio con Xabi Alonso y logró revertir la situación. Sin embargo, con la llegada de Arbeloa sabe que no parte como favorito. Con todos disponibles, sería el último en la rotación. Intentará cambiarlo de nuevo, aunque no será sencillo.