José Mourinho ha tenido su primer enfado en rueda de prensa desde que regresó al Real Madrid y el responsable de ello ha sido el entrenador del Málaga, Juan Funes. El técnico del conjunto blanco no quiso comentar las palabras de su homólogo en el banquillo boquerón al término del partido, cuando se quejó del estricto arbitraje que, a su juicio, ha ejercido Martínez Munuera sobre el equipo andaluz. «Da la sensación de que si les soplas es falta y cuando es para el lado contrario si no hay sangre no pasa nada», comentó.
El técnico del Málaga se quejó de que el colegiado fuese más permisivo con los madridistas, desde su punto de vista. El conjunto blanquiazul fue sancionado con nueve faltas durante el encuentro y dos amarillas, mientras que a los madridistas les pitaron seis y no vieron ninguna cartulina. Esta estadística debió gustarle poco a Funes, que no dudó en cuestionar esta situación, alegando que ya le pareció vivir algo similar en su visita al Atlético de Madrid en la primera jornada.
«No me voy a focalizar en el árbitro porque han jugado mucho mejor. Pero sí que te da la sensación de que si les soplas es falta y cuando es para el lado contrario, si no hay sangre, no pasa nada. Ya pasó lo mismo ante el Atlético de Madrid», comentó el entrenador malaguista. Sus palabras, lógicamente, fueron planteadas a Mourinho, que directamente ignoró la pataleta y prefirió no responder.
El portugués fue claro al señalar que «no merecen ningún comentario» las quejas de Funes, después de la derrota del Málaga por 4-0 en el Santiago Bernabéu. De esta manera, Mourinho evitaba entrar en un cruce de declaraciones con el técnico andaluz. El entrenador ha regresado al Real Madrid y lo ha hecho en un tono muy distinto al que acostumbró en su anterior etapa, así como al que le ha caracterizado durante buena parte de su carrera. Una vez más, ha sacado ese lado que evita la confrontación, como viene haciendo en los últimos meses.