El vestuario del Real Madrid no duda. O, por lo menos, los hombres cercanos a José Mourinho. La derrota sufrida contra el Atlético en el Metropolitano ha generado críticas por el juego del equipo, el rendimiento de algunos futbolistas y las decisiones de José Mourinho, pero dentro de la plantilla mantienen una confianza absoluta en el proyecto. «Claro que sí. Confianza máxima. No hay ninguna duda. El equipo va a darle la vuelta», aseguran fuentes del vestuario madridista.
El mensaje que se transmite desde dentro es de tranquilidad, unidad y convencimiento. Nadie niega que el Real Madrid debe jugar mejor ni que existen numerosos aspectos que corregir, pero tampoco se considera que el derbi deba provocar una crisis. La temporada acaba de comenzar, la Liga será larga y la plantilla está convencida de que recuperará los puntos perdidos.
La expulsión lo cambió todo
Dentro del vestuario existe la sensación de que el Real Madrid tenía el encuentro controlado durante la primera mitad. El equipo no estaba ofreciendo un fútbol brillante ni generando demasiadas ocasiones, pero tampoco sufría ante el Atlético. Todo cambió después del descanso con la expulsión de Dean Huijsen y el penalti que permitió a los rojiblancos adelantarse.
«Sentíamos que controlábamos el partido en la primera mitad. La expulsión y el penalti cambiaron el rumbo del encuentro», explican desde dentro del vestuario. Jugar con diez durante prácticamente toda la segunda parte desmontó el plan preparado por Mourinho y obligó al equipo a replegarse, dejando a Mbappé completamente aislado en ataque.
El Real Madrid terminó recortando distancias por medio de Antonio Rüdiger en el minuto 89, pero de poco sirvió y acabó encajando una derrota que dolió especialmente por todo lo sucedido sobre el césped.
Partido a partido
La plantilla quiere evitar que el golpe del Metropolitano tenga continuidad. El mensaje interno es claro: concentrarse en el siguiente compromiso, recuperar sensaciones y comenzar a construir una dinámica positiva. «Vamos a seguir centrados en jugar partido a partido para ganar. La Liga será larga y recuperaremos estos puntos», sostienen fuentes del vestuario.
La confianza en Mourinho y en la capacidad de reacción del equipo sigue siendo máxima. El Real Madrid sabe que debe mejorar su juego, encontrar mayor equilibrio en el centro del campo y conseguir que sus futbolistas más importantes aparezcan en las grandes citas. Pero dentro del vestuario no existe ninguna duda sobre el camino elegido.
La derrota obliga a realizar autocrítica, pero no ha roto la unidad. El mensaje que sale desde dentro es firme: el equipo se levantará. «No hay ninguna duda».