José Mourinho y Manuel Pellegrini volverán a encontrarse este viernes en La Cartuja. El Betis-Real Madrid escribirá el capítulo número 18 de una de las rivalidades más reconocibles de los banquillos durante los últimos años. Sin embargo, el reencuentro llega con un tono muy diferente al que marcó sus primeros enfrentamientos. La tensión, los ataques y los reproches han dado paso al respeto, los elogios y una reconciliación que ambos entrenadores escenificaron en las horas previas al partido.
El portugués fue el primero en mirar hacia atrás y reconocer sus errores. Mourinho recordó los comentarios que realizó sobre Pellegrini durante su primera etapa en el Real Madrid y admitió que no se siente orgulloso de ellos. «He tenido algún comentario muy estúpido con él», confesó antes de definir al técnico chileno como «un gran entrenador» y «un ejemplo como persona».
La respuesta de Pellegrini llegó poco después desde Sevilla. El entrenador del Betis restó importancia a aquella antigua guerra dialéctica y dio por enterrado cualquier enfrentamiento personal. «Lo veo mucho más maduro ahora que años atrás. Tiene más raciocinio en lo que dice», señaló el chileno, que confirmó que recibirá a Mourinho sin rencor. Dos ruedas de prensa que certificaron la paz antes de que el balón vuelva a ponerlos frente a frente. Ambos técnicos rebajaron públicamente la tensión este jueves.
Una rivalidad que comenzó en el Madrid
El origen del conflicto se encuentra en 2010, cuando Mourinho sustituyó a Pellegrini en el banquillo del Real Madrid. Meses después, con el chileno ya en el Málaga, el portugués pronunció una de sus frases más polémicas. Aseguró que, si algún día era despedido por el club blanco, no entrenaría a la entidad malacitana, sino que se marcharía a un gran equipo de Inglaterra o Italia.
Aquellas palabras abrieron una herida y convirtieron cada partido entre ambos en un acontecimiento. Mourinho dominó claramente sus enfrentamientos en España, comenzando con el contundente 7-0 que el Real Madrid le endosó al Málaga en marzo de 2011. También llegaron un 0-4 en La Rosaleda y un 6-2 en el Bernabéu, aunque Pellegrini disfrutó de su particular revancha en diciembre de 2012. El Málaga derrotó entonces al Madrid por 3-2, con Isco como uno de los protagonistas.
La rivalidad se trasladó posteriormente a Inglaterra. Mourinho dirigió al Chelsea y Pellegrini al Manchester City en una batalla que fue mucho más equilibrada. El portugués ganó los dos primeros enfrentamientos de Premier, pero el chileno eliminó al Chelsea de la FA Cup y terminó conquistando el campeonato inglés de 2014.
Mourinho llegó a bromear este jueves con aquel título. Recordó que su Chelsea derrotó al Liverpool en Anfield durante la recta final y aseguró que le «regaló» aquella Premier a Pellegrini. El chileno volvió a derrotarlo años después, ya como entrenador del West Ham, frente al Manchester United. Mourinho se tomó la revancha en noviembre de 2019, cuando estrenó su etapa en el Tottenham con una victoria por 2-3 ante los ‘hammers’.
Del enfrentamiento al respeto definitivo
Sus dos últimos cruces antes de La Cartuja se produjeron en la Europa League de 2022. El Betis de Pellegrini ganó por 1-2 a la Roma de Mourinho en el Olímpico y ambos empataron 1-1 una semana más tarde en Sevilla. Entre España, Inglaterra y Europa, el balance total presenta una ligera ventaja para el portugués: ocho victorias de Mourinho, cinco de Pellegrini y cuatro empates en 17 partidos.
Pero su relación comenzó a cambiar precisamente durante la etapa de Mourinho en Roma. El portugués recordó un amistoso en el que su equipo terminó jugando con siete futbolistas por las expulsiones. Pellegrini pidió entonces a sus jugadores que no hicieran más daño al rival. Un gesto que Mourinho nunca olvidó y que ahora utilizó para describir al chileno como «un gran señor». El entrenador del Madrid recordó públicamente aquel episodio y garantizó un abrazo antes y después del encuentro.
Este viernes volverán a competir por tres puntos importantes, pero ya no quedará rastro de aquella enemistad. La Cartuja asistirá al duelo número 18 entre Mourinho y Pellegrini, dos entrenadores que se atacaron, compitieron por títulos y terminaron reconciliándose. Primero llegará el abrazo. Después, comenzará otra batalla.