Liga: Espanyol-Real Madrid

Mourinho denuncia una campaña contra Vinicius: «Creo que es una cosa orquestada y le hacen ‘bullying’»

El portugués salió en defensa del brasileño tras otro partido caliente en Cornellà: «No es un santo, pero lo que le hacen es demasiado»

Mourinho destacó el «alma» del banquillo, explicó por qué quiere a Bellingham cerca del gol y se rindió a Carlos Espí tras decidir el partido

Espí lo arregla todo

Mourinho
Mourinho. (EFE)

José Mourinho atendió a los medios de comunicación tras la victoria sobre la bocina del Real Madrid frente al Espanyol en el debut liguero. Los blancos comenzaron el encuentro ganando con gol de Bellingham, pero Clatrava empató. En el descuento, Carlos Espí hizo el tanto de la victoria con una diana de puro delantero.

El luso comenzó analizando el partido: «Merecemos ganar, pero el Espanyol no merecía perder. Hemos controlado y hemos tenido presión en la segunda parte, hemos arriesgado y creo que merecíamos ganar. Pero un equipo que juega como el Espanyol, defendiendo así y saliendo al contragolpe, muy bien organizado, entiendo que sea duro irse a casa sin nada».

El entrenador madridista también quiso poner en contexto algunos de los problemas defensivos que mostró su equipo. «Cuando se habla del sistema defensivo hay una cosa que no puedo dejar de tener en cuenta, que es la condición física. Ellos no han tenido un jugador en el Mundial y llevan mucho tiempo trabajando juntos. Nosotros, por ejemplo, no esperábamos que Jude jugase tanto tiempo. Hay gente por debajo y todavía nos faltan minutos de trabajo», explicó.

Mourinho, además, destacó especialmente la actitud de los jugadores que comenzaron el encuentro como suplentes: «Es una victoria con alma, de banquillo. Un banquillo frustrado no ayuda nada, pero con sentimiento de equipo, cuando tienes calidad, te puede ayudar a ganar. Partido difícil y puntos muy importantes para nosotros».

Uno de los grandes asuntos de la rueda de prensa fue Vinicius. El brasileño volvió a vivir un partido extremadamente caliente en Cornellá, con enfrentamientos con rivales, protestas y gestos hacia la grada. Mourinho recordó que hace unos meses analizaba estas situaciones desde la posición de adversario, pero ahora tiene una visión diferente al convivir diariamente con el futbolista.

«Tengo el riesgo de que os vayáis meses atrás, cuando era adversario de Vinicius. Ahora Vinicius es mío. No es un santo, pero lo que le hacen es demasiado. Pasó desde el primer minuto. Yo creo que es una cosa que está orquestada. Es una frustración para él y tiene que tener un gran control emocional», aseguró.

El entrenador madridista desveló incluso que había hablado previamente con Vinicius sobre cómo debía comportarse en caso de marcar un gol y tener que celebrarlo delante de una grada especialmente hostil: «Le he dicho hasta el detalle, porque si marcaba un gol había que tener cuidado a la hora de celebrarlo. Estamos en una era social de antibullying, pero con Vinicius aún estamos con bullying. Hay que educarlo al máximo».

Mourinho también analizó la posición de Jude Bellingham. El inglés marcó y tuvo mucha presencia cerca del área, precisamente el lugar donde el portugués considera que puede ser más determinante. Por ello, no parece demasiado partidario de retrasar excesivamente su posición.

«Cuando hablamos de los mejores jugadores del mundo, el Madrid tiene muchos en este grupo. Mbappé ha hecho un Mundial histórico, pero Vinicius y Bellingham también han hecho un gran Mundial. Dudaba si sacar a Jude de inicio o más tarde, pero es lo que espero de él. Si juega de 6 u 8 perdemos su llegada al gol. Me gusta un Bellingham cercano al gol», comentó.

El portugués aprovechó esta explicación para detenerse también en el funcionamiento de su centro del campo. Contra el Espanyol apostó por Bernardo Silva y Fede Valverde en la base de la jugada, aunque entiende que esta fórmula también tiene consecuencias sobre la capacidad ofensiva del uruguayo.

«Hemos iniciado con Bernardo y Fede atrás. Bernardo puede organizar y perdemos a Valverde, que se proyecta ofensivamente, pero si juega con Tchouaméni o Camavinga puede llegar más veces. Nos vamos conociendo todos unos a los otros», explicó.

Otro de los grandes protagonistas fue Carlos Espí, autor del gol de la victoria en el tiempo de descuento. Mourinho habló con especial cariño del delantero valenciano y explicó cómo se produjo su llegada al Real Madrid después de la salida de Gonzalo García al Fulham. «Es un chico muy divertido. Vivimos juntos en Valdebebas. Comemos, cenamos y desayunamos: yo, mi staff y Carlos Espí. Mañana es su presentación. Está viviendo un sueño, pero no trabaja como uno que está en la luna. El gol lo decide todo, pero hace una jugada muy buena antes», aseguró.

Mourinho también explicó que fue Juni Calafat quien puso diferentes alternativas encima de la mesa cuando el Real Madrid supo que Gonzalo abandonaría el club: «Cuando vimos que Gonzalo se iba al Fulham, Juni puso unos nombres encima de la mesa, hablamos del perfil, analizamos bien y estamos muy contentos. Es un chico muy joven con un perfil de jugador que necesitamos para este tipo de partidos».

El técnico madridista fue mucho más escueto cuando le preguntaron por las quejas de Manolo González respecto a la actuación arbitral. Mourinho no quiso entrar en ninguna polémica y rechazó que el colegiado hubiese sido determinante: «Yo no lo sigo porque hemos ganado. No creo que haya influido. No estoy de acuerdo».

Por último, Mourinho realizó una reflexión mucho más extensa sobre la gestión de una plantilla con numerosos jugadores de primer nivel. El portugués dejó claro que no puede tener contentos a todos mediante titularidades, sino que serán los propios futbolistas quienes tendrán que obligarle con su rendimiento a tener dudas cada vez que confeccione un once.

«Lo difícil es que inicias el partido con once y tienes 12 en el banquillo. Cuando tengamos a todos, alguno se tendrá que quedar en casa. Yo no puedo hacer el milagro de empezar con más de 11. Tienen que luchar contra la frustración de no iniciar el partido y son ellos los que tienen que intentar que me dejen el corazón partido por dejarles fuera. Si pierden motivación, es fácil dejarles fuera», aseguró.

Una idea que enlaza directamente con uno de los mensajes que Mourinho lleva transmitiendo desde que regresó al Real Madrid: necesitará absolutamente a todos. «No digo que hayamos ganado por ellos, pero han entrado con buen feeling. Ni en un amistoso el Madrid se puede dar el lujo de no luchar para ganar. El Real Madrid tiene que jugar cuatro competiciones en serio y lo tenemos que hacer con toda la plantilla. Tienen que tener voluntad de trabajar para el equipo», finalizó.

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