El escalofrío recorrió el Allianz Arena cuando, a miles de kilómetros de distancia, Jamal Musiala se lesionaba de gravedad en el novedoso Mundial de Clubes. Perdía el Bayern a su jugador más diferencial, claro que, lo que no es esperaba es que la solución estuviera en casa. A sus 17 años, Lennart Karl, ha roto las barreras de tal manera que se le sigue con lupa. Por eso le escoció tanto al Bayern su confesión a unos peñistas bávaros. «Algún día quiero jugar en el Real Madrid», desveló.
Fue una declaración verbalizada en un ambiente privado y que se creía hermético. «Espero que quede entre nosotros», dijo Karl. «El Bayern es un gran club, pero mi equipo soñado es el Real Madrid, algún día quiero jugar ahí», añadió. Otro escalofrío volvió a recorrer las entrañas del Allianz Arena y la respuesta dibuja una dicotomía. El enfado de la afición bávara, que ha llenado las redes sociales de insultos y emoticonos de rata, y la resta de importancia de la directiva alemana.
Karl ha encontrado en Matthaus, leyenda del Bayern, comprensión y apoyo. El que fuera Balón de Oro ha roto una lanza a su favor. «El Real Madrid simplemente tiene ese tipo de mística. El Bayern Múnich está en una posición similar, pero a menudo quieres probar algo nuevo en la vida. A mí también hubiera encantado jugar en el Real Madrid», explicó el ex jugador alemán en Sky.
Además, Matthaus echó otro cable a Karl y desveló que la entidad blanca mostró interés en sus servicio. «El Real Madrid y yo teníamos un acuerdo, pero el Inter no quiso dejarme salir por una tarifa de traspaso elevada. Karl no ha dicho que quiera jugar en el Real Madrid en los próximos dos años, sino que es su sueño. Los sueños se pueden hacer realidad», añadió.
Mattahus también argumentó la globalidad de la Liga y el clima de España como factores de la declaración de Karl. «No es sólo el aspecto deportivo. También se trata de una nueva vida con mejor clima y calidad. Los mejores futbolistas del mundo no suelen provenir de la Bundesliga, sino de campeonatos que reciben más atención global», zanjó.