Álvaro Arbeloa ha cambiado la cara del Real Madrid en tiempo récord. Probablemente, los jugadores sean más culpables que el propio entrenador madridista, ya que sin el compromiso de unos futbolistas que nunca terminaron de estar cómodos con Xabi Alonso sería imposible el resurgir de un equipo que hasta no hace tanto iba a la deriva, sin un rumbo claro y con la sensación de que la temporada se podía acabar demasiado pronto. Ahora, todo es diferente. En menos de dos semanas, el técnico salmantino ha sido capaz de hacer creer a todos que pueden aspirar a los dos títulos que quedan en juego para los blancos: la Liga y la Champions.
Arbeloa aterrizó en el vestuario del Real Madrid casi sin previo aviso. La plantilla conocía perfectamente a su nuevo entrenador, pero el trato de la mayoría con él era limitado. Por ello, la confianza era justa. Nadie quería hablar por no pecar en una situación tremendamente complicada dentro del club. Xabi Alonso había sido el damnificado al ser cesado, pero la entidad también tenía claro que los jugadores eran muy culpables de la dinámica del equipo. Por ello, nadie quería ser señalado de más y en el vestuario imperaba el silencio en los primeros días.
El ejemplo tras el encuentro contra el Albacete de Copa del Rey, donde los blancos cayeron eliminados ante un rival de Segunda División, fue evidente. Tras el batacazo histórico nadie hablaba en el vestuario del Carlos Belmonte. El silencio era ensordecedor. Pero Arbeloa ha sido capaz de revertir la situación, ganándose la confianza de todos sus jugadores en tiempo récord.
Arbeloa ha conseguido que sus futbolistas crean en su figura. En él han encontrado una persona normal, algo que siempre gusta dentro de la caseta madridista. Históricamente, los entrenadores que son más gestores que estrategas tienen más opciones de triunfar en el Real Madrid. Justo por lo que está apostando Arbeloa.
Sin tiempo para aportar mucho dentro del terreno de juego, ya que en los 15 días que lleva como entrenador ha jugado cuatro partidos, ha dirigido 11 entrenamientos y ha tenido un día libre. Es decir, el tiempo de trabajo en los campos 1 y 2 de Valdebebas ha sido limitado, pero Arbeloa ha hecho mucho más en el aspecto mental. Ha sido capaz de liberar a unos futbolistas desencantados para conseguir que todos los engranajes empiecen a funcionar.
Más Ancelotti que Mourinho
Arbeloa ha apostado más por seguir los pasos de Ancelotti como entrenador que los de Mourinho, al que admira profundamente. El técnico del Real Madrid está siendo un hombre de club, el mejor portavoz que puede tener la entidad, y un gestor de vestuario calmado y tranquilo, donde los jugadores se sienten totalmente respaldados por su figura.
Los mejores ejemplos se están viendo en los jugadores que peor lo estaban pasando con Xabi. Es decir, Vinicius, Bellingham, Valverde y Camavinga. Especialmente los tres primeros han sido capaces de recuperar la sonrisa, algo que se ve traducido dentro del terreno de juego con un gran rendimiento. La vida ha cambiado por Valdebebas… o a lo mejor no tanto.