El Pichichi de Kylian Mbappé corre peligro. El delantero del Real Madrid se quedó sin marcar la pasada jornada ante el Girona y las aspiraciones en ganar el trofeo individual están en riesgo después del acelerón que ha dado Vedat Muriqi para arrebatarle el trono en el último arreón del campeonato. Un punto que ha llegado después de una sequía de semanas del francés en el campeonato que le está pasando factura.
Aquel gol ante el Valencia el pasado 8 de febrero fue la última vez que Mbappé marcó gol en Liga. Desde entonces, el galo no ha vuelto a ver puerta. Fue suplente ante la Real Sociedad en la jornada posterior y ante Osasuna tampoco ayudó a evitar la derrota. Sus problemas de rodilla tampoco ayudaron y se perdió tres jornadas ante Getafe, Celta y Elche. Tampoco Atlético, Mallorca y Girona. Ocho jornadas consecutivas sin ver a Kylian marcar.
En aquellos ocho partidos se escaparon diez puntos que les han dejado casi sin opciones de pelear la Liga con el Barcelona. Una falta de pólvora que el Real Madrid ha notado y echa de menos. Pero, aunque el colchón de goles era grande, la distancia con Muriqi cada vez es más corta. En el mismo tramo de partidos, el delantero kosovar ha anotado seis goles, de los cuales dos fueron dobletes.
Muriqi, en el retrovisor de Mbappé
Incluso ambos se vieron las caras hace dos semanas en Son Moix, donde Muriqi venció la batalla a Mbappé marcando un gol crucial para dar la victoria al Mallorca. Más allá de ayudar a su equipo a salvarse esta temporada, su papel está siendo más que determinante: de los 39 goles que suma el conjunto balear, Vedat suma 21 de ellos.
La pelea por el Pichichi está muy apretada entre Mbappé y Muriqi: 23 a 21. Una diferencia mínima a falta de siete jornadas que podría desbaratar el panorama completamente. Hay que tener en cuenta que, si el Real Madrid logra remontar al Bayern y clasificarse a semifinales de Champions, es probable que priorice sus esfuerzos en Europa, descansando así en varias jornadas que podrían impulsar aún más a Muriqi. La guerra por acabar siendo el máximo goleador de la Liga está más abierta que nunca.