Supercopa de España: Barcelona-Real Madrid

El Real Madrid aprende el camino para competirle al Barcelona

El Real Madrid aprende a competirle de tú a tú al Barcelona pero se queda sin premio final por culpa de detalles

Las de Pau Quesada tendrán una nueva oportunidad en apenas dos semanas, en el Clásico de Copa a partido único

El Real Madrid reduce la brecha pero no es suficiente

El Real Madrid sigue dando pasos en su intento de competir al Barcelona y cada vez está más cerca de ese nivel que hace años parecía inalcanzable. Vienen demostrándolo en las dos últimas temporadas, lo vienen avisando desde el propio conjunto azulgrana y en Castellón se comprobó. Perdieron las madridistas, sí; se fueron «enfadadas» de Castalia, como señaló Pau Quesada, por no llevarse la final, pero el resultado no puede ocultar lo que es una realidad: que el conjunto blanco fue capaz de plantarle cara de tú a tú. La final estuvo en pequeños detalles, aunque cayeron del lado azulgrana.

Fue el mejor Clásico que ha jugado el Real Madrid. Incluso mejor que en el único que lograron ganar hace casi un año en Montjuic. Incluso en el último 4-0 de Liga el resultado era de lo más engañoso, aunque escondía lo que es una evidencia: la facilidad de unas para hacer gol y la necesidad de esa pólvora en el conjunto blanco. Y en la Supercopa volvió a suceder. Sólo encajaron dos, pero de no ser por Misa podían haber vuelto a ser cuatro, igual que la sensación de peligro constante de las madridistas quedó reducida a un único tiro a puerta y otro al larguero.

La lectura positiva la dejó entre líneas Pau Quesada. Enfadado, sí, pero confiando en «el camino y la identidad» que lleva su equipo. Un Real Madrid de lo más trabajado, que sabe cuáles son sus cualidades y las intenta explotar al máximo, que es valiente y aprieta al rival intentando asfixiarle en busca de error, aunque ese rival sea un Barça casi infalible.

El técnico reconoció que habían estado cerca de la perfección, esa que se necesita para ganar a equipos como este Barcelona, pero no fue suficiente. El conjunto blanco empujó, generó mucho peligro –abortado casi siempre por la gran actuación de la defensa azulgrana– pero no consiguió ver puerta y forzar la prórroga. Algo que sí hizo el Barça por partida doble, aunque a balón parado y de penalti.

Porque si las culés defendieron bien, no se quedaron atrás las blancas, que cuando se vieron superadas por Pajor contaron con la mejor Misa. Lakrar y Méndez cuajaron una enorme actuación, igual que Eva Navarro. Tampoco se quedó atrás Yasmim, que aunque era el eslabón más débil y a quien buscaba constantemente el Barça para generar peligro, cumplió.

Pero la mención especial se la llevó Misa. La portera del Real Madrid evitó un mínimo de tres goles de las catalanas, sosteniendo a las suyas en el encuentro. Desde fuera del área, con manos a manos… de muchas formas buscaron su portería las culés, que se encontraban con una canaria que se hizo gigante bajo palos. Pero su actuación no fue suficiente, puesto que luego no encontraron la manera de superar a una Cata que, pese a las buenas sensaciones de las blancas, apenas tuvo que intervenir.

Pese a esa falta de gol, el Real Madrid parece haber encontrado el camino y tendrá más oportunidades este curso para no bajar los brazos y golpear definitivamente en los partidos importantes. «Tenemos que seguir trabajando», sentenciaba Quesada, que el próximo 5 de febrero tendrá otro nuevo Clásico en el que poner a prueba su método, en busca de las semifinales dela Copa de la Reina.

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