Deportes
Tenis: US Open 2026

Regreso triunfal de Alcaraz en el US Open: disipa las dudas con una inmaculada victoria sobre Safiullin

El murciano vuelve a disputar y ganar un partido 129 días después de lesionarse

Fue de menos a más a lo largo del partido y dejó buena sensaciones

El próximo miércoles, en segunda ronda, se enfrentará al portugués Faria

Los aficionados danzan y cantan en su asiento al compás que marca la megafonía. «Si te quieres divertir con encanto y con primor, solo tienes que vivir un verano en Nueva York». Lo canta Bad Bunny y lo interpreta Carlos Alcaraz con raqueta en mano en lugar de micrófono. Más de cuatro meses después, 129 días concretamente, de su último partido oficial. Aquel 14 de abril en el Conde de Godó. Su muñeca dijo basta y comenzó una batalla contra el tiempo. Un viaje con aterrizaje en Nueva York, donde ha pasado por encima de Safiullin (6-4, 6-4, 6-4) como si el tiempo no hubiera pasado. Derecha por aquí, dejada por allá y triunfo al bolsillo. Alcaraz it’s back.

Alcaraz lo retoma donde lo dejó, instalado en la victoria. Porque sí, el día que se lesionó, también venció a Virtanen incluso con la muñeca magullada. Ahora vence igual, como si nada hubiera cambiado, aunque sí hay tangibles dispares. Su peinado, lo más llamativo, luce un look surfero. En el brazo, una malla de compresión como recordatorio de dónde viene. El inicio del partido también es un memorándum. Tensión, algo de rigidez y cierto respeto a según que golpeos. Especialmente al servicio, con menos potencia y precisión de lo que acostumbra.

Algo propio de la inactividad. Apenas alcanzó los 180 km/h cuando antes de la lesión rozaba los 200 km/h. Es el lunar a pulir. El resto fue todo positivo. Cómodo al revés, variante de velocidades con la derecha y ni un solo gesto hacia la muñeca. Nada. Ni un ceño fruncido, como si la muñeca nunca hubiera sufrido nada. Safiullin suponía una trampa para Alcaraz. El ruso no atraviesa su mejor momento tras varias lesiones en la espalda, sabe jugar. No es ningún virtuoso, pero amagó con ser un hueso. Potente al servicio y sólido de derechas.

Así se fabricó dos bolas de rotura que Alcaraz gestionó satisfactoriamente antes de disponerlas él. Gestión y determinación. Los retos necesarios para Carlitos después de cuatro meses aletargado. Sufría cuando el ruso le enviaba los golpes a los pies. Poco a poco se va afinando el murciano, que crece a base de tapar huecos e ir apuntalando la derecha. Así le quiebra en dos ocasiones y se lleva las dos primeras mangas. Grito al cielo. «¡Vamos!» Cuanto lo ha echado de menos. El propio Alcaraz y el tenis, dividido entre Sinner y Carlitos, sin ellos no hay fiesta.

Alcaraz, con dos sets en el bolsillo y las dudas iniciales disipadas, comenzó a soltarse. ¿Echaban de menos el dedo a la oreja? Pues lo volvió a hacer tras destapar su tarro de las esencias. Ahora sí, Alcaraz ha vuelto al completo. Logra otra rotura más práctica que impresionante y se lleva el partido al servicio. Ahí sí, brazos abiertos y grito liberatorio. El león llevaba más de cuatro meses sin rugir. Alcaraz avanza a segunda ronda sin alardes. Ya habrá tiempo para ello. Va por el camino de divertirse en su verano en Nueva York.