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Filósofo

Sócrates, filósofo: «Las mentes brillantes discuten ideas, las mentes promedio discuten eventos, las mentes débiles discuten a las personas»

  • Fernando Larruscain
  • Estudiante de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Redactor de SEO en OKDIARIO. Apasionado del deporte y de las MMA.

Uno de los filósofos clásicos atenienses por excelencia siempre ha sido y será Sócrates. Considerado el padre de la filosofía occidental y fundador de la ética, desvió el foco de la naturaleza y lo centró en el humano, la moral y la justicia. Su sabiduría y conocimientos fueron transmitidos a través de la palabra y quedó constancia de ellos gracias a sus discípulos Platón y Jenofonte, quienes escribieron sobre ellos.

Una de las lecciones que recogieron sus discípulos fue: «Las mentes brillantes discuten ideas, las mentes promedio discuten eventos, las mentes débiles discuten a las personas».

Mentes débiles o mentes promedio

Esta cita refleja una clasificación de la energía mental y el enfoque de nuestra atención, haciendo referencia a que la calidad de nuestros pensamientos determina la calidad de nuestras vidas y de nuestra inteligencia.

En este caso, las mentes débiles deciden discutir sobre la vida ajena. Este tipo de mentes se centran en la vida privada de los demás, sus errores, sus defectos o relaciones. Buscan la validación social mediante el menosprecio ajeno que les haga ser partícipes de un grupo. Hablar de los problemas del resto sirve como pantalla de humo para evitar sus propios problemas o vacíos.

El nivel intermedio se basa en los hechos cotidianos y la actualidad. Es el terreno de la mayoría de las conversaciones sociales. El foco se encuentra en la discusión por eventos, ya sean noticias, deportes, política partidista, etc. La motivación se encuentra en el sentimiento de seguir conectados con la realidad al grupo social al que se pertenezca. Se tildan de conversaciones superficiales sin ningún impacto trascendente en nuestras vidas.

Mentes brillantes

Las mentes brillan, centran su atención y energía en discutir ideas. No son conversaciones destructivas, sino constructivas y transformadoras. La energía de estas personas busca conceptos filosóficos, ciencia, artes, entre otros temas. Se mueven motivados por comprender las causas del comportamiento humano y del universo. No les importa quién tiene la razón, qué es correcto o lo mejor. Se consideran el motor del progreso humano este tipo de mentes.