La psicología sugiere que cuando celebramos un gol de España, en nuestro cerebro se activa un mecanismo de recompensa y euforia colectiva
Es importante también que el cerebro experimente la desconexión de la rutina
¿Quién será el rival de España en cuartos del Mundial tras ganar a Portugal?
Kitarō Nishida, filósofo: "Para conocer algo verdaderamente, hay que olvidarse del propio yo y unirse con el objeto"
Teresa de Calcuta, premio Nobel de la Paz, con una eterna lección de vida: "A veces sentimos que lo que hacemos es solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota"
Tras el pitido final que le dio el pase a cuartos de final a España frente a Portugal tras un partido igualado, muchas personas experimentaron una mezcla de alivio, euforia y orgullo. La tensión acumulada durante los noventa minutos dio paso a abrazos, gritos y lágrimas de emoción, reflejando la intensidad con la que se vivió el encuentro.
Es importante también que el cerebro experimente la desconexión de la rutina y, cuando se marca un gol, nuestro cerebro vive en una fiesta química y se enciende una red de emociones compartidas. Cuando el balón entra en la red, se libera la dopamina, una sustancia que nos genera placer y felicidad, por lo que el cuerpo lo celebra como si lo hubieras marcado tú mismo.
Al ver a otras personas saltando y gritando alrededor, también se activan las neuronas espejo. Esto te permite sentir la misma alegría que sienten los demás. Tu cerebro también libera oxitocina, una sustancia conocida por crear lazos afectivos, que es la responsable del sentimiento de hermandad entre aficionados (vínculos parecidos a los del amor), y otra sustancia llamada noradrenalina, que potencia la activación física y la atención.
Intensidad de la celebración
La intensidad de la celebración se explica por la acumulación de la tensión durante la jugada. El cerebro anticipa el desenlace y activa un sistema de alerta constante: «¿Entrará?», «¿lo atajará?», «¿nos salvamos?». Cuando finalmente llega el gol, se libera una carga abrupta de alivio y recompensa.
Más allá de la celebración, la ciencia asegura que las emociones compartidas tienen efectos positivos en la salud mental y fortalecen la cohesión social. El fútbol, y especialmente en los Mundiales, se convierte en un fenómeno que hace que la frontera entre protagonista y espectador se diluya y que los goles se graben como un recuerdo imborrable.
Lo último en Curiosidades
-
Kitarō Nishida, filósofo: «Para conocer algo verdaderamente, hay que olvidarse del propio yo y unirse con el objeto»
-
Teresa de Calcuta, premio Nobel de la Paz, con una eterna lección de vida: «A veces sentimos que lo que hacemos es solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota»
-
Expertos coinciden: colocar una botella de plástico en el techo puede transformar por completo tu casa sin hacer obras
-
Cuál es el auténtico significado del proverbio árabe: «Un hombre no puede saltar fuera de su sombra»
-
Séneca, filósofo romano: «Largo es el camino a través de las teorías, pero breve y eficaz cuando se aprende a través de los ejemplos prácticos»
Últimas noticias
-
Confirmado por la Ley de Bienestar Animal: se obliga a los dueños de perros y gatos a comunicar el fallecimiento de su mascota a las autoridades
-
Esther y Carmen Santos Alcocer, las discretas nietas de Esther Koplowitz que han dado un paso al frente en nombre de su madre
-
Kitarō Nishida, filósofo: «Para conocer algo verdaderamente, hay que olvidarse del propio yo y unirse con el objeto»
-
El juez rechaza la recusación de Zapatero a la joyería Yanes para que tase sus joyas
-
El Almeria castiga a Álex Sola tras su accidente de tráfico: apartado y con un expediente disciplinario