Curiosidades
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Dos señales que podrías confundir con debilidades pero que en realidad son indicadores de alta inteligencia

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Existe una imagen estereotípica de la inteligencia que la mayoría de la gente reconoce fácilmente: una persona decidida y sensata que rara vez se altera por cosas que escapan a su control. Toma decisiones sin vacilar y afronta las situaciones difíciles con calma y serenidad. Esta imagen parece obvia, pero no se ajusta del todo a la realidad.

Las investigaciones sobre las capacidades cognitivas presentan un panorama más complejo, mostrando que algunos comportamientos relacionados con la inteligencia pueden, a primera vista, generar malentendidos en las relaciones sociales. En este contexto, un informe publicado por Psychology Today menciona dos señales que pueden parecer negativas, pero en realidad son indicadores de alta inteligencia.

Señales que no son debilidades, sino indicadores de alta inteligencia

Mark Travers, doctor en psicología, comenta lo siguiente: «en mi trabajo, escucho constantemente una queja que se repite de diferentes maneras. Se termina una discusión o se toma una decisión, y la mayoría de los presentes siguen con sus asuntos. Pero una persona sigue retomando la misma conversación: una explicación que no fue del todo convincente, un argumento que quedó truncado antes de resolverse, o un comentario que pareció extraño, aunque nadie más le prestó atención». Este concepto se conoce como «necesidad de cognición», entendiendo como tal el grado de motivación y preferencia que muestran las personas hacia la actividad de pensar.

El segundo patrón se manifiesta en situaciones cotidianas en las que alguien tarda mucho más de lo esperado en decidir algo sencillo, como por ejemplo qué plato pedir en un restaurante que ya conoce o si responder un mensaje en ese momento o dejarlo para más tarde. Quienes observan este comportamiento suelen encontrarlo desconcertante, e incluso la propia persona puede sentirse incómoda, ya que percibe que está dedicando demasiado tiempo a una decisión trivial.

La búsqueda de la opción perfecta

La psicología explica este fenómeno a través de un concepto denominado «maximización». Durante años, los investigadores han diferenciado dos perfiles de personas:

Sin embargo, las investigaciones más recientes muestran que muchos de los efectos negativos atribuidos a la maximización estaban realmente asociados con la indecisión. En muchos casos, la dificultad no está en la incapacidad para valorar las distintas alternativas, sino en la facilidad para analizar demasiadas opciones al mismo tiempo, lo que termina ralentizando el proceso de decisión.

La maximización suele estar impulsada por el deseo de evitar cualquier elección que pueda parecer insuficiente o equivocada. Al evaluar constantemente todas las alternativas, quienes tienen esta tendencia también acostumbran a compararse con los demás: si consideran que han obtenido un mejor resultado, perciben al resto (o a las opciones descartada) como inferiores.

Éstas son algunas de las alternativas a la «trampa de la maximización»:

Finalmente, Isabel Fernández, experta en bienestar, ha compartido en sus redes sociales una serie de características que permiten identificar a personas con alta inteligencia: