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Desde que el dueño de una tintorería me dijo este truco no he vuelto a echar suavizante a la lavadora: ahora sólo utilizo vinagre blanco

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Cada vez son más los hogares que han decidido prescindir del suavizante tradicional y sustituirlo por vinagre blanco, un producto que contribuye al cuidado tanto de las prendas como de la lavadora. A diferencia del suavizante, ayuda a eliminar restos de detergente que pueden quedar entre las fibras, al tiempo que reduce malos olores, especialmente en toallas y ropa deportiva. A esto hay que sumar que no aporta perfumes artificiales, así que es una alternativa muy interesante para quienes prefieren evitar fragancias. Aunque el vinagre tiene un olor característico, éste desaparece durante el aclarado y el posterior secado de la ropa.

Además de los beneficios que ofrece para el cuidado de las prendas, también ayudar a mantener limpio el interior de la lavadora, ya que elimina los restos de detergente y suavizante que se acumulan con el tiempo. Por esta razón, también es un buen remedio casero para limpiar este electrodoméstico una vez al mes o cada dos meses. Basta con añadir una o dos tazas de vinagre blanco directamente en el tambor y poner un ciclo de lavado completo con agua caliente, sin introducir ninguna prenda.

El truco del vinagre blanco para lavar la ropa

El vinagre blanco contiene ácido acético, un compuesto que puede modificar determinados residuos y olores que permanecen en los tejidos después del lavado. De ahí que se haya popularizado su uso durante el aclarado como una alternativa para conseguir prendas con un tacto menos rígido y más suave. Sin embargo, existe una diferencia importante entre ambos productos: el suavizante está diseñado específicamente para tratar y aportar suavidad a los tejidos, reducir la electricidad estática y facilitar el planchado.

  1. Mete la ropa en el tambor sin sobrecargar la lavadora, dejando espacio suficiente para que las prendas se muevan durante el ciclo.
  2. Añade el detergente habitual en el compartimento correspondiente. No es necesario modificar la cantidad recomendada por el fabricante.
  3. Pon medio vaso de vinagre blanco en el cajetín del suavizante.
  4. Selecciona el programa adecuado para el tipo de prendas que vas a lavar y pon en marcha el ciclo.
  5. Durante el aclarado, la lavadora agregará el vinagre al agua en lugar del suavizante convencional.
  6. Una vez finalizado el programa, saca la ropa y tiéndela o sécala con normalidad.

Cabe recordar que el uso de vinagre blanco también tiene importantes beneficios para el cuidado del medio ambiente al no dejar fragancias ni agentes químicos persistentes sobre las fibras, por lo que resulta más respetuoso con pieles sensibles y con el medio ambiente. Además, es biodegradable y, cuando se utiliza en cantidades moderadas, no aporta contaminantes adicionales al agua residual.

Limpieza de toallas

La experta en limpieza Leticia Pérez recomienda prescindir de los suavizantes convencionales y optar por vinagre blanco. Según explica a El Mueble, el suavizante puede dejar una fina película sobre las fibras de las toallas que, con el tiempo, puede afectar a su tacto y capacidad de absorción. Además, muchos de estos productos contienen perfumes y diferentes compuestos que algunas personas prefieren evitar en el cuidado de la ropa.

Para lavar las toallas y mantenerlas en buenas condiciones, Leticia recomienda hacer lo siguiente: «es muy importante no sobrecargar la lavadora, dejar siempre un huequecito. Añade un puñado de sal gruesa y utiliza vinagre blanco en vez de suavizante. Utiliza el programa adecuado y, antes de tenderlas, sacúdelas bien para aflojar sus fibras».

De la misma manera que no se debe mezclar bicarbonato con lejía, tampoco hay que combinar nunca vinagre y lejía, ya que la mezcla puede generar vapores peligrosos. Además, los expertos recomiendan utilizar  vinagre blanco de limpieza, sin aromas, aceites esenciales ni otros ingredientes añadidos, y sigue siempre las indicaciones de lavado que aparecen en la etiqueta de las toallas. Si éstas tienen manchas especialmente difíciles, hay que tratarlas previamente.

En el caso de que las toallas se hayan vuelto ásperas con el paso del tiempo, recuperarlas es muy simple:

  1. En primer lugar, se remojan durante 30-60 minutos en agua caliente, añadiendo una cucharada de bicarbonato por cada litro de agua.
  2. A continuación, se lavan a la temperatura indicada en la etiqueta utilizando el detergente habitual.
  3. Durante el aclarado, basta con añadir entre 50 y 100 ml de vinagre blanco en el compartimento destinado al suavizante.
  4. Por último, se pueden secar al aire o utiliza la secadora, según las indicaciones de cuidado de las propias toallas.

Finalmente, cabe recordar una serie de indicaciones para lavar la ropa y que ésta quede impecable. Por un lado, conviene lavar las prendas del revés ayuda a reducir el contacto directo de los tejidos con el detergente y la fricción que se produce dentro del tambor. Por otro lado, separar la ropa blanca de las prendas de color permite evitar posibles transferencias de color, ya que incluso con agua fría algunos tejidos pueden desteñir. Finalmente, mantener la lavadora limpia y en buen estado favorece un funcionamiento adecuado y ayuda a prevenir averías.