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Hormigas

Adiós a las hormigas de tu jardín: el truco para eliminarlas rápidamente usando una botella y pegamento

Con la llegada del calor, es bastante habitual empezar a ver hormigas por todas partes. Primero nos damos cuenta de que hay alguna o que son pocas, pero cuando nos queremos dar cuenta ya hay un desfile constante por el jardín, algo que puede resultar molesto, pero si  además tienes manzanos u otros árboles frutales, el problema va un poco más allá y conviene actuar cuanto antes.

Cuando ves hormigas subiendo y bajando por el tronco, normalmente no están ahí por casualidad. Detrás suele haber pulgones, unos insectos pequeños que producen una sustancia dulce que las atrae. A partir de ahí se genera una especie de colaboración que acaba debilitando el árbol. Por eso, más que intentar eliminarlas sin más, lo más efectivo es impedir que lleguen hasta las ramas. Y aquí es donde entra un truco muy sencillo que cada vez usa más gente: colocar una barrera en el tronco. Se hace en pocos minutos y, además, con algo tan básico como una botella de plástico y un pegamento específico para jardín.

Por qué aparecen hormigas en los árboles frutales

Si te fijas bien, cuando las hormigas suben por el tronco no lo hacen porque sí. Van a lo que les interesa y en este caso, esa los pulgones. Estos insectos sueltan una especie de líquido dulce que a las hormigas les encanta, así que acaban volviendo una y otra vez al mismo sitio. Y ahí es donde empieza el problema ya que las hormigas no sólo se alimentan de esa sustancia, sino que también «cuidan» a los pulgones. Los protegen de otros insectos que sí podrían controlar la plaga, y eso hace que cada vez haya más.

Con el paso de los días, el árbol lo nota. Las hojas se deforman, pierden fuerza y los brotes nuevos no crecen como deberían. En los árboles jóvenes, además, se ve mucho más rápido. Por eso, aunque parezca una solución indirecta, cortar el paso a las hormigas suele marcar la diferencia ya que si no llegan hasta arriba, el problema deja de crecer al mismo ritmo.

El truco de la botella y el pegamento para acabar con las hormigas en el jardín

Este método no tiene misterio, y precisamente ahí está su ventaja. No necesitas herramientas complicadas ni gastar dinero en exceso. Con materiales básicos puedes crear una barrera que las hormigas no pueden atravesar con facilidad. Lo que tienes que hacer es rodear el tronco con una superficie cubierta de pegamento especial para jardinería. De esta forma, cuando las hormigas intenten subir, quedarán atrapadas o darán la vuelta.

Qué necesitas para hacerlo en casa

Para preparar esta trampa casera, basta con reunir algunos elementos fáciles de conseguir:

Es importante no usar pegamentos domésticos. Los productos diseñados para jardinería están preparados para resistir mejor al exterior y no dañan el entorno.

Paso a paso para crear la barrera

El proceso es bastante rápido. Primero hay que cortar la botella, eliminando la base y la parte superior, hasta conseguir una lámina de plástico que puedas abrir y rodear alrededor del tronco.

Antes de colocarla, conviene proteger el árbol. Puedes envolver el tronco con papel o cartón para evitar que el pegamento entre en contacto directo con la corteza, especialmente si es un árbol joven.

Después, coloca el plástico alrededor, ajustándolo sin apretar demasiado. El árbol sigue creciendo, así que es importante dejar cierto margen. Una vez colocado, aplica el pegamento por la parte exterior. Lo ideal es que la banda tenga entre 5 y 8 centímetros de ancho para que sea realmente efectiva.

Dónde colocar la trampa para que funcione de verdad

La altura también influye. Lo más recomendable es colocar esta barrera entre 40 y 80 centímetros del suelo. Así se intercepta el paso de las hormigas antes de que lleguen a las ramas. Eso sí, conviene revisar el entorno ya que si hay hierba alta, ramas cercanas o incluso una estaca que sirva de apoyo al árbol, las hormigas pueden usar esos atajos para esquivar la barrera. En ese caso, habría que actuar también sobre esos puntos.

Cuándo conviene colocarla

El mejor momento suele ser en primavera o a principios de verano, justo cuando empiezan a aparecer los primeros pulgones. Aun así, si detectas el problema más tarde, merece la pena hacerlo igualmente. En árboles jóvenes, este sistema resulta especialmente útil, ya que son más sensibles a los daños.

El mantenimiento es la clave para que siga funcionando

Una vez colocada, no conviene olvidarse de la trampa. Con el paso del tiempo, el pegamento puede llenarse de polvo, hojas o pequeños insectos, perdiendo eficacia, así que lo recomendable es revisarla al menos una vez por semana, y especialmente después de lluvia o días de mucho calor. Si ves que ha perdido adherencia, basta con aplicar más producto o renovar la banda. También hay que vigilar que no esté apretando demasiado el tronco.