Citas célebres

Frank Sinatra, cantante y actor: «Me gustaría ser recordado como un hombre que disfrutó de la vida, tuvo buenos amigos y una buena familia. No creo que pueda pedir más»

Como cantante, vendió más de 150 millones de discos y, como actor, ganó un premio Oscar

Participó en grandes proyectos de Hollywood como 'De aquó a la eternidad' o 'Un día en Nueva York'

Frank Sinatra (Colección William P. Gottlieb (Biblioteca del Congreso).

Otras estrellas de la música como Al Jolson en los años 20 o Bing Crosby en los 30 fueron los verdaderos pioneros en combinar el mundo de la música y el celuloide. No obstante, nadie puede dudar de que la primera gran estrella en asumir esa dualidad de «artista total» fue el irrepetible Frank Sinatra. Hoy, resulta bastante normal ver a perfiles como Lady Gaga o Harry Styles dando el salto al terreno interpretativo, pero a principios de los 30, la cosa era bien diferente. Tras unos breves cameos musicales cantando en la orquesta de Tommy Dorsey, «La Voz» apareció en su primer papel actoral en Cada vez más alto. Ahora, casi en el 111 aniversario de su nacimiento, no podemos dejar pasar la ocasión de poner en valor su grandeza, a través de una de sus reflexiones más sinceras y humildes.

Sinatra ganó un total de 11 premios Grammy individuales y también se llevó en 1954 el Oscar al mejor actor de reparto por De aquí a la eternidad. Por el camino, el de Nueva Jersey ganó tres Globos de Oro y estuvo nominado a dos BAFTA. Sin embargo, y siendo fiel a su estilo, el cantante reveló en una entrevista concedida en 1965 que la gloria de los premios y sus récords de ventas no le importaban demasiado, remarcando que prefería ver cómo su legado simplemente se resumía en haber sido una persona que vivía la vida y que tuvo tanto unos grandes amigos como una buena familia.

Frank Sinatra, en un especial televisivo sobre su vida: «No creo que pueda pedir más»

‘De aquí a la eternidad’ (Columbia Pictures).

Frank Sinatra expresó su famosa reflexión en una famosa entrevista televisiva concedida a la cadena CBS y conducida por el reconocido periodista estadounidense Walter Cronkite.

Recién cumplidos los 50, el icono norteamericano se encontraba en un momento de madurez clave y la marca televisiva creó todo un programa especial sobre su carrera, vida y legado. Bajo esa intimidad, mirando al futuro y analizando cómo quería pasar a la historia, Sinatra lo tuvo claro:

«Me gustaría ser recordado como un hombre que disfrutó de la vida, tuvo buenos amigos y una buena familia. No creo que pueda pedir más».

Pocos meses después publicó su emblemático September of My Years, un álbum dedicado a la reflexión sobre el envejecimiento.

Su caída y resurrección a principios de los 50: casi lo pierde todo

En la charla con Cronkite, Sinatra abordó del mismo modo uno de los momentos más complicados de su vida. Su voz se quebró temporalmente debido a una hemorragia interna de las cuerdas vocales, su matrimonio con Ava Gardner se desmoronaba y su discográfica, Columbia Records, rescindió su contrato, haciendo que los estudios de Hollywood lo considerasen «veneno para la taquilla».

«Cuando estás abajo, la gente te evita. No es que te odien; es simplemente que no quieren que se les pegue tu mala racha. El teléfono deja de sonar. En Hollywood, si no estás en la cima, dejas de existir de la noche a la mañana», se sinceraba en aquel momento el artista.

El punto de inflexión definitivo llegó cuando, tras cientos de súplicas, Sinatra consiguió el papel de Angelo Maggio en la anteriormente mencionada De aquí a la eternidad. Terminó cobrando 8.000 dólares por su trabajo (un sueldo muy por debajo de sus anteriores cachés), pero al ganar la estatuilla dorada, Hollywood tuvo que devolverle la mirada y terminar postrándose otra vez ante él.