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El encaje vuelve a conquistar a las novias: varios expertos nos dan las claves de cómo llevar la tendencia que ha recuperado Rocío Crusset

  • Lucía Lera
  • Periodista especializada en viajes, belleza y estilo de vida. Al terminar la carrera entendí que quería convertir mi vocación en mi forma de vida, y desde entonces el periodismo se ha convertido en el lugar desde el que contar historias, descubrir lugares y conectar con personas. A lo largo de este camino he colaborado con distintas cabeceras, confirmando en cada artículo que elegí la profesión adecuada.

Últimamente, eso de las bodas en petit comité nos está dejando grandes sorpresas. Y no hablamos de las celebraciones o de los invitados (que también), sino de los vestidos con los que las novias suben al altar a dar el «Sí, quiero». La última que ha sorprendido a nivel internacional es Rocío Crusset, hija de Carlos Herrera y Mariló Montero, que celebró una boda íntima con Charlie Schein en Nueva York. Para la ocasión eligió un vestido diseñado por ella misma que confirmaba lo que todos sospechábamos: el estilo boho está trayendo de vuelta a la moda nupcial el encaje. No dudó en rescatar este toque romántico de las celebraciones, pero más allá de las tendencias surge una cuestión clave: ¿cómo puedes introducir el encaje en el vestido de novia?

La vuelta al encaje

Ahora parece que el minimalismo ha dejado un respiro a las novias en la elección de sus vestidos y esta oportunidad ha hecho que las novias bohemias vuelvan a tener su momento de protagonismo. «Venimos de unos años en los que la novia ha apostado mucho por líneas más depuradas, tejidos lisos, crepes, mikados muy limpios y siluetas más minimalistas», explica la diseñadora de moda nupcial María Barragán. Y lo que sucede ahora es que «las novias buscan vestidos con personalidad, romanticismo y artesanía, y el encaje reúne todas esas cualidades», apunta Isabel Ruiz, fundadora de la tienda de alquiler de vestidos nupciales de lujo Love is in the air.

(Foto: @rociocrusset)

El encaje tiene algo muy especial que destaca María Barragán: «Conecta con la tradición, con la artesanía y con una idea muy emocional del vestido de novia». Pero al igual que las expertas subrayan que esta evolución es natural, cabe destacar que también vemos una adaptación a los códigos estéticos actuales. «Hoy se interpreta de una forma más actual y ligera. Ya no se trata de llevar encaje por llevarlo, sino de incorporarlo de manera que dialogue con la personalidad de cada novia», destaca María Barragán.

Una tela con retos

Cuando una tendencia resurge, el reto no está en cómo recuperarla, sino en cómo reinterpretarla.  Y en moda nupcial no todo vale: no se puede añadir una tendencia porque esté de moda sin saber cómo va a encajar con la novia. En el caso del encaje, explica María Barragán, esto ocurre de forma más incipiente, porque se trata de un tejido con mucha presencia; por eso hay que saber utilizarlo con medida. «No todos los encajes transmiten lo mismo: algunos son más románticos, otros más sofisticados, otros más clásicos o incluso más atrevidos», explica. «La clave está en elegir uno que acompañe el estilo de la novia y no lo imponga».

(Foto: @rociocrusset)

Hay otra evidencia en el encaje: se trata de un tejido que tiene una carga clásica muy potente, «y precisamente por eso hay que saber equilibrarlo con cortes más limpios, espaldas especiales, transparencias sutiles, mangas bien construidas o piezas desmontables. Ahí está la diferencia entre un vestido con encaje y un vestido de novia realmente contemporáneo», subraya Barragán.

Existen grandes referentes internacionales que realizan un trabajo excepcional con el encaje. Diseñadores que recomiendan desde Love is in the Air, como Elie Saab «destacan por su delicadeza y riqueza artesanal», mientras que Zuhair Murad consigue diseños espectaculares combinando sensualidad y sofisticación». También Monique Lhuillier es un referente, «que utiliza el encaje de una manera muy romántica y contemporánea. Cada uno aporta una visión diferente, pero todos comparten una ejecución impecable».