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Rocío Crusset y Charlie Schein se vuelven a dar el «sí, quiero» y celebrarán una segunda boda en Ibiza

Cada vez es más habitual celebrar una boda íntima y oficial para, tiempo después, organizar una gran fiesta rodeados de familiares y amigos. Una fórmula que poco a poco se ha ido instalando también en España y a la que ahora se ha sumado Rocío Crusset. Hace apenas unas semanas veíamos cómo la hija de Mariló Montero y Carlos Herrera celebraba una exclusiva fiesta preboda en el icónico Hotel Cipriani, precisamente vinculado a la familia de su expareja, para después darse el «sí, quiero» en una de las iglesias más emblemáticas de Nueva York. Ahora, con el verano en pleno apogeo y la temporada ibicenca arrancando motores, la isla se prepara para convertirse en el segundo escenario de esta historia de amor.

Parece que los recién casados no tuvieron suficiente con sellar su matrimonio en la Gran Manzana y han decidido trasladar la celebración a Ibiza para organizar algo más grande y reunir a todos aquellos amigos y familiares que no pudieron acompañarlos en la primera ceremonia. La gran fiesta de Rocío Crusset y Charlie Schein tendrá lugar el próximo 24 de julio y no será la única boda destacada del verano en la isla, ya que coincidirá con otros enlaces muy comentados como el de Susanna Griso o el de Isabel de Habsburgo-Lorena Borbón-Dos Sicilias.

La historia de amor entre Rocío Crusset y Charlie Schein

Todo comenzó de manera discreta en Nueva York, ciudad en la que la modelo española reside desde hace casi una década y donde ha desarrollado buena parte de su carrera internacional. Fue allí donde conoció al financiero estadounidense y comenzó una relación alejada de los focos y de las cámaras.

Aunque llevaban varios meses juntos, no fue hasta finales de 2025 cuando trascendió públicamente que Rocío volvía a estar enamorada tras su ruptura con el empresario italiano Maggio Cipriani, heredero del imperio hostelero de la familia Cipriani y con quien mantuvo una relación durante aproximadamente seis años.

De Nueva York a Ibiza

La relación con Charlie Schein avanzó a gran velocidad y, lejos de ocultarse, el financiero comenzó a integrarse rápidamente en el círculo más cercano de la modelo. Una de sus primeras apariciones públicas se produjo durante la final de MasterChef Celebrity, donde acompañó a Rocío Crusset mientras Mariló Montero se proclamaba vencedora del concurso. Fue una de las primeras veces que el empresario se dejaba ver junto a la familia de su pareja y la imagen confirmó que la relación iba muy en serio.

Tal y como informa Vanitatis, en esta ocasión los novios han pedido una discreción absoluta a todos los invitados para evitar que se repita la exposición mediática que acompañó a su enlace neoyorquino. El objetivo es claro: quieren una celebración íntima y, esta vez, de verdad. Por el momento apenas han trascendido algunos detalles, aunque sí se sabe que la ceremonia contará con una parte religiosa en una pequeña capilla de la isla y que, posteriormente, llegará la tradicional fiesta que se alargará hasta bien entrada la madrugada.

Otro de los grandes secretos de la celebración es el vestido de Rocío Crusset. La modelo mantiene una estrecha relación tanto profesional como personal con algunos de los nombres más importantes de la moda española, por lo que las posibilidades son prácticamente infinitas. Eso sí, si mezclamos el espíritu bohemio de Ibiza con el gusto por la elegancia relajada que siempre ha caracterizado a la familia Herrera-Montero, todo apunta a que el resultado no dejará indiferente a nadie.