La premonición de Cristina Pedroche sobre la muerte de un ser querido: «Yo lo sabía»
La presentadora también ha querido recordar el legado que su abuela dejó en su vida
En su mensaje tampoco ha ocultado la tristeza que todavía siente al pensar en todo lo que su abuela no ha podido compartir con ella
Hay recuerdos que el tiempo no consigue difuminar. Trece años después de la muerte de una de sus abuelas, Cristina Pedroche ha vuelto a detenerse en una fecha que continúa teniendo un significado muy especial para ella: el 26 de julio. La presentadora ha aprovechado el aniversario de su fallecimiento para compartir una reflexión cargada de emoción en la que recuerda a una de las personas más importantes de su vida y desvela la intuición que tuvo antes de su muerte, un episodio que todavía hoy le pone «un pellizco en el corazón».
Acostumbrada a compartir con sus seguidores algunos de los momentos más importantes de su vida personal, Pedroche ha abierto de nuevo un capítulo especialmente íntimo. En esta ocasión, lo ha hecho para explicar por qué el 26 de julio siempre ha ocupado un lugar destacado en su calendario, incluso antes de que esa fecha quedara marcada para siempre por la pérdida de su abuela.
La premonición de Cristina Pedroche sobre la muerte de su abuela
«Desde pequeña el 26 de julio siempre fue una fecha especial para mí… sin saber muy bien la razón. Siempre el 26 ha sido mi número favorito y julio mi mes», comienza escribiendo la colaboradora, que asegura que durante años nunca entendió el motivo de esa conexión con esa fecha concreta.
Sin embargo, todo cambió cuando la salud de su abuela empeoró. Según relata la propia presentadora, cuando los médicos comunicaron a la familia que apenas le quedaban unos días de vida, tuvo una sensación imposible de explicar. «Cuando se puso malita y nos dijeron que le quedaban solo algunos días, yo sabía que iba a ser el 26 y así fue», confiesa. Unas palabras con las que Pedroche describe una intuición que terminó cumpliéndose y que convirtió ese día en una fecha imposible de olvidar.
Lejos de buscar una explicación racional, la madrileña reconoce que las coincidencias relacionadas con el mes de julio han seguido sucediéndose a lo largo de su vida. «Desde entonces julio ha seguido siendo mi mes, incluso mis dos hijos han nacido en julio. Y el 26 también me sigue persiguiendo», asegura. Aunque evita extraer conclusiones, admite que cada aniversario revive inevitablemente aquel momento: «Casualidades o no, 13 años después sigo sintiendo un pellizco en el corazón en esa fecha».
La presentadora también ha querido recordar el legado que su abuela dejó en su vida. «Es un honor para mí llevar su nombre y llevar su collar», escribe, haciendo referencia tanto al nombre que heredó de ella como a una joya familiar que conserva con especial cariño y que se ha convertido en uno de sus recuerdos más valiosos.