Lamine Yamal desata las críticas por su mal comportamiento en el Four Seasons: «El dinero no compra la educación»
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Lamine Yamal atraviesa el mejor momento de su carrera, aunque la fama también tiene un peaje. Es campeón del mundo con la Selección española y uno de los grandes nombres que dejó el Mundial 2026. En el plano personal, su relación con Inés García también parece atravesar una etapa de estabilidad y con un claro futuro. Sin embargo, una exclusiva publicada por COOL ha cambiado por completo el tono de la conversación. Lo que debía ser un tranquilo brunch en uno de los hoteles más exclusivos de Madrid ha terminado convirtiéndose en un intenso debate en redes sociales con comentarios de diferente índole.
Tras celebrar la conquista de la Copa del Mundo por las calles de Madrid y poner el broche de oro a la fiesta en la plaza de Cibeles, el futbolista decidió disfrutar de un momento de desconexión junto a su pareja. El lugar elegido fue el Four Seasons Madrid, uno de los grandes referentes del lujo de la capital. Concretamente, el restaurante Dani Brasserie, famoso por su propuesta gastronómica y por servir uno de los brunch más exclusivos de Madrid. Fue allí donde, según el relato de un testigo al que ha tenido acceso COOL, la comida estuvo marcada por varios detalles desagradables para cualquier trabajador de hostelería.
«Él devolvió varias veces los platos que salían de cocina porque no estaba satisfecho. Dio una mañana…», explica la fuente. Según su versión, primero no le convencía el punto del huevo. Después, consideró que el punto de sal no estaba bien ajustado. La cocina preparó una nueva ración, pero, siempre según este testimonio: «Cuando llegaron las tostadas, pidió que le hicieran otros huevos porque los anteriores ya se habían enfriado». Un episodio que sorprendió al personal del restaurante y que terminó llamando la atención de quienes se encontraban en el establecimiento aquella mañana.
En cuestión de horas, las redes sociales se llenaron de comentarios sobre el supuesto comportamiento del futbolista con el personal del restaurante. «El dinero no compra la educación», escribía un usuario. Otros calificaban la actitud descrita por el testigo de «impresentable», mientras algunos recurrían al refranero español con frases como: «Quien de pequeño no llevó bragas, las costuras de mayor le hacen llagas». Tampoco faltaron quienes recordaron que el éxito deportivo no debe ir nunca desligado del respeto hacia quienes trabajan de cara al público.