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Britney Spears revela su pesadilla con el bótox y lanza una advertencia: “Pueden joderos los ojos”

Britney Spears en su Instagram
(Foto: @britneyspears)
Javi Fernández

Britney Spears vuelve a utilizar sus redes sociales para hablar directamente con sus seguidores. La cantante, una de las grandes estrellas de la música de las últimas décadas y un auténtico icono para toda una generación, ha compartido una nueva experiencia personal que le ha llevado a lanzar una advertencia sobre los tratamientos estéticos. En esta ocasión, la intérprete de Toxic ha explicado que un tratamiento con bótox le provocó la caída de uno de sus ojos y que tuvo que esperar alrededor de cuatro semanas para que recuperase su aspecto habitual.

La artista ha contado lo sucedido a través de un vídeo publicado en Instagram, donde ha señalado directamente al tratamiento que recibió. «Un médico me puso tanto bótox en este ojo izquierdo que se ha quedado caído», explica Britney mientras señala la zona para mostrar a sus seguidores el efecto que tuvo sobre su rostro. Después, asegura que el problema está empezando a desaparecer: «Ahora es cuando vuelve a estar normal y está subiendo, de nuevo». Una situación que no duda en calificar de «vergonzosa».

Su experiencia le ha servido para lanzar un mensaje especialmente contundente a quienes recurren a este tipo de tratamientos. «Chicas, tenéis que tener cuidado si os ponéis bótox», advierte la cantante. Y continúa sin suavizar sus palabras: «Estas personas y estos médicos pueden realmente joderos los ojos». Spears asegura que permaneció con el ojo caído durante aproximadamente cuatro semanas y aprovecha su experiencia para pedir a sus seguidores que sean especialmente cuidadosos antes de someterse a cualquier procedimiento.

 

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«Tened cuidado con estas personas. Intentan cambiaros la cara y hacer cosas que pueden fastidiarlo todo», afirma. Y termina con una reflexión dirigida directamente a quienes la siguen: «Tened cuidado con vuestro cuerpo, porque es vuestro y os pertenece. Eso es todo».

Pero esta no es la primera vez que Britney Spears utiliza Instagram para compartir experiencias personales. Durante los últimos meses, la cantante también ha hablado públicamente de situaciones que le han generado un importante impacto emocional. Una de las más llamativas fue una publicación en la que recordó el robo de parte de sus pertenencias y aseguró que la experiencia le hizo sentirse completamente impotente.

«No soy una víctima, simplemente tengo curiosidad por saber cómo consiguieron hacerme sentir tan insignificante y loca cuando mis abrigos, joyas y la mitad de mi armario desaparecieron hace tres años…», escribió entonces. Spears explicó que todavía vuelve mentalmente a aquella semana porque la respuesta que recibió de «no podemos hacer nada al respecto» tuvo consecuencias emocionales para ella.

«Me hizo daño emocionalmente al 100 % y me hizo sentir completamente impotente», confesaba. La cantante también aseguró que no quería mostrar públicamente los abrigos ni las joyas desaparecidas y acompañó su reflexión con fotografías de algunos de sus vestidos.

En aquella misma publicación, Britney relacionó aquella experiencia con la manera en la que comenzó a mostrarse en Instagram: «Lo que sí diré es que, desde que ocurrió aquello, me rebelé completamente en Instagram y empecé a mostrarme de una forma más vulgar y, probablemente, en secreto, enfadada». Y terminaba dejando en el aire una pregunta sobre lo ocurrido: «La pregunta es si esto es una locura o si la persona que entró en mi casa y robó tanto dinero sabía exactamente lo que estaba haciendo».

Dos publicaciones muy diferentes, pero que tienen un mismo punto en común: Britney Spears ha encontrado en Instagram un espacio desde el que hablar de aquello que le preocupa, compartir experiencias personales y dirigirse sin intermediarios a sus seguidores. Ahora, su advertencia sobre el bótox vuelve a colocarla en el centro de la conversación, esta vez por una experiencia estética que, según su propio relato, le dejó una consecuencia visible durante varias semanas.