Óscar Sinela, el actor de ‘Física o Química’ que ahora canta en el metro y tiene OnlyFans: «Doy contenido cachondo intelectual»
Óscar Sinela saltó a la fama tras interpretar el papel de Quino en la serie 'Física o Química'
A día de hoy tiene 37 años y además de continuar con su carrera de intérprete, canta en el metro y lidera Sinela Lab
Física o Química fue una exitosa serie española que marcó a toda una generación. Sus protagonistas se convirtieron en rostros inolvidables de la televisión y es por ello por lo que, recientemente, no ha pasado desapercibido que Óscar Sinela, el actor que daba vida al inolvidable Quino, haya sido visto cantando en el metro de Madrid. Esta escena ha despertado una gran curiosidad sobre qué ha sido de su vida durante estos años y qué le ha llevado a reinventarse en el mundo de la música. Para salir de dudas, COOL se ha puesto en contacto directamente con el actor con el objetivo de conocer si es cierto que interpreta canciones en el transporte público y saber de primera mano cómo ha evolucionado su carrera y su vida personal.
Ver esta publicación en Instagram
«Llevo cantando desde que murió mi abuela, hace aproximadamente una década. […] Tenía depresión y entré en una tristeza profunda, y fue entonces cuando encontré mi antigua guitarra y decidí irme al metro a cantar porque ella cantaba», comenzaba a explicarnos. Después, vino la pandemia y no volvió a cantar en el transporte hasta que pasó la crisis sanitaria. Más tarde, viajó a México para buscar oportunidades laborales en el ámbito artístico, y aunque reconoce que se fue «con una mano delante y otra detrás», finalmente consiguió varios trabajos, siendo el más relevante el papel que protagonizó en uno de los capítulos de la serie de HBO Vgly. Sin embargo, se truncaron sus planes cuando sufrió un accidente en una pierna que le obligó a regresar a España, un momento que le motivó de nuevo a acudir a los vagones del metro para demostrar su talento como cantante. «Me subí a un árbol para ver el atardecer. Había una cuerda, salté, y al bajar, como no llevaba un buen calzado ni había calentado previamente bien, tuve mi primer accidente óseo», explicaba.

A día de hoy, Sinela se siente muy afortunado. Y es que, a pesar de que fue él mismo el que decidió dejar la serie de Física o Química porque consideraba que su personaje «no tenía nada más que contar», su carrera no terminó ahí. A diferencia de otros actores, el sevillano asegura que ha conseguido mínimo un trabajo de interpretación al año, donde destacan títulos como Glow and Darkness, Águila Roja, Valle Salvaje o el cortometraje Cinco paredes, entre otros. «He conseguido todo picando piedra, muy poquito a poco. Y llevo 22 años en el oficio […] He trabajado con la mayoría de los top de este país», señala.

Además, actualmente, compagina su carrera como actor con un trabajo de fin de semana y sus estudios, los cuales suele sacar adelante de lunes a viernes. Pero eso no es todo, desde hace diez años también lidera Sinela Lab (Laboratorio para El Ser) un espacio terapéutico de desarrollo personal que ofrece sesiones presenciales orientadas a mejorar las habilidades comunicativas, la expresión y la gestión emocional, todo ello en un entorno libre de prejuicios. Su próxima apertura está programada para todos los domingos de septiembre de este año y tendrá lugar en una sala alternativa de Madrid que aún está por designar.
Ver esta publicación en Instagram
Su cuenta de OnlyFans
Por otro lado, Óscar ha reconocido a COOL que después de la pandemia se abrió un perfil en OnlyFans para conseguir dinero, ya que la situación laboral estaba muy complicada. «No me avergüenza decir que me ha dado de comer», expresaba. A día de hoy todavía lo tiene abierto, pero señala que apenas tiene ingresos por ello, y hace hincapié en que siempre ha tenido muy claro cuáles son sus límites, y hay ciertas partes de su cuerpo que no enseñaría.
Óscar Sinela define el contenido que comparte en dicha plataforma como «cachondo intelectual», un formato que combina literatura, humor, doble sentido y erotismo desde una perspectiva satírica y provocadora. «El objetivo es calentar la literatura y al personal a través del humor, convirtiendo la comicidad y el erotismo en fuerzas inseparables del juego narrativo», explica.