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National Geographic elige este paseo marítimo de Cataluña como uno de los más bonitos de España: con playas de arena fina y agua turquesa

A poco más de una hora de Barcelona podemos encontrar sitios donde da la sensación de que el Mediterráneo se vive de otra manera. Sorprende que sea sin grandes hoteles delante de la playa, sin paseos llenos de tiendas idénticas y sin el ruido constante que se repite en muchas zonas turísticas de la costa catalana. En concreto, uno de esos rincones está en Altafulla y acaba de colarse entre los lugares más recomendados por National Geographic si visitas Cataluña.

La conocida revista National Geographic ha señalado el paseo marítimo de Les Botigues de Mar como uno de los más bonitos de Cataluña. Y basta ver una fotografía para entender el motivo. Las antiguas casas marineras siguen prácticamente pegadas a la arena, el mar aparece abierto justo enfrente y el ambiente conserva algo que en muchos municipios costeros ya cuesta encontrar: tranquilidad de verdad. No es un paseo enorme ni busca impresionar con grandes construcciones. De hecho, parte de su encanto está precisamente ahí. Todo parece mucho más sencillo y natural. Las fachadas blancas, las terrazas pequeñas mirando al agua y el sonido del mar acompañan durante todo el recorrido. Incluso fuera del verano suele haber gente caminando por la zona simplemente para desconectar un rato.

El paseo marítimo de Cataluña que ha conquistado a National Geographic

Les Botigues de Mar es una de las imágenes más reconocibles de Altafulla. Se trata de un tramo junto al mar donde todavía sobreviven antiguas viviendas de pescadores construidas hace décadas prácticamente sobre la playa. Algunas mantienen puertas y ventanas originales, algo que le da al conjunto una estética bastante distinta a la de otros paseos marítimos mucho más modernos.

National Geographic destaca precisamente esa personalidad propia. El hecho de que el lugar haya conservado su esencia marinera hace que todo tenga un aspecto mucho más auténtico, ya que no parece un paseo diseñado recientemente para atraer turismo, sino un rincón que simplemente ha seguido siendo fiel a lo que era.

Además, las vistas ayudan mucho. Desde varios puntos del paseo se puede ver toda la línea de costa con el Mediterráneo completamente abierto delante. Y cuando cae la tarde, la luz cambia el color del agua y el ambiente se vuelve todavía más tranquilo. Por eso mucha gente aprovecha el final del día para caminar por la zona o sentarse frente al mar.