KNDS mostró en Eurosatory 2026 el CAPINT, un carro de combate con torreta no tripulada, conexión con vehículos robóticos y una idea de fondo muy clara, sobrevivir en un campo de batalla lleno de drones y sensores.
La compañía también presentó LORAS, un sistema de artillería pensado para golpear mucho más lejos que muchos obuses actuales. Sobre el papel, puede superar los 60 kilómetros con munición estándar y llegar hasta 100 kilómetros con proyectiles especiales. Eso ya no suena a mejora menor. Suena a cambio de reglas.
Un tanque contra drones
CAPINT nace como una propuesta francesa para reforzar la capacidad de carros de combate del Ejército francés antes de la llegada del MGCS, el gran programa europeo llamado a sustituir en el futuro a los Leclerc y Leopard 2. El contexto importa, porque el MGCS acumula retrasos y Francia busca una solución intermedia para no quedarse con un hueco operativo en tierra.
KNDS no parte de cero. El grupo nace de la alianza entre Nexter y Krauss-Maffei Wegmann, las casas industriales detrás de los Leclerc franceses y los Leopard alemanes. En la práctica, CAPINT mezcla esa herencia con una lectura bastante actual de la guerra, donde un dron barato puede obligar a rediseñar un vehículo muy caro.
Una torreta no tripulada significa que la parte superior del tanque, la que gira y apunta el cañón, no lleva soldados dentro. Eso puede reducir riesgos para la tripulación y deja más margen para automatizar tareas como la carga del arma. También exige sensores, software y sistemas de seguridad muy fiables. No hay magia.
CAPINT va con robots
KNDS define CAPINT como algo más que un tanque aislado. La idea es crear un sistema con una plataforma central y «wingers» robotizados, es decir, vehículos de apoyo que pueden acompañar al carro en tareas de exploración, protección o combate. Dicho de forma sencilla, el tanque no iría solo por el campo de batalla.
Ese enfoque responde a una realidad incómoda. Hoy los ejércitos detectan objetivos a más distancia y con más precisión, y los drones vigilan desde arriba como si fueran ojos baratos y persistentes. Por eso CAPINT incluye arquitectura digital abierta, defensa contra drones y conexión con sistemas no tripulados.
El corazón mecánico también es conocido. La plataforma se basa en un chasis derivado del Leopard 2A8, fabricado por la parte alemana de KNDS, y usa un motor diésel de 1.500 caballos. La torreta ASCALON llega desde KNDS France y monta un cañón de ánima lisa de 120 milímetros con carga automática.
ASCALON ya dispara
ASCALON es una de las piezas más importantes del proyecto. No es solo un cañón nuevo, sino una familia de armas pensada para crecer con el tiempo y aceptar mejoras de rendimiento o incluso calibres mayores. Para un ejército, eso significa no tener que tirar todo el sistema a la basura cuando cambien las necesidades.
KNDS afirma que ASCALON ya ha disparado unos 300 proyectiles en pruebas. La compañía también asegura que en enero de 2026 completó en Portugal una campaña de tiro dinámico con un demostrador de carro equipado con torreta controlada a distancia, algo que presenta como un hito mundial.
Otro detalle práctico pesa mucho. El sistema mantiene compatibilidad con munición estándar de la OTAN de 120 milímetros, así que los países que ya tienen reservas no tendrían que empezar desde cero. Para los ministerios de Defensa, esa frase suele sonar tan bien como una rebaja en el supermercado.
LORAS estira la artillería
La segunda gran novedad es LORAS, siglas de Long Range Artillery System. Es artillería de largo alcance, o dicho sin vueltas, un cañón diseñado para atacar objetivos muy lejanos sin recurrir siempre a misiles. KNDS lo presentó como una respuesta a conflictos recientes donde la artillería ha vuelto a ser decisiva.
Los obuses actuales suelen moverse en rangos más modestos cuando disparan munición explosiva estándar. KNDS sostiene que LORAS podrá pasar de 60 kilómetros y alcanzar hasta 100 kilómetros con munición especial, una distancia que antes parecía territorio casi exclusivo de sistemas de misiles.
La compañía insiste en otro argumento clave. Un proyectil de artillería suele ser mucho más barato que un misil comparable, y KNDS afirma que no hay un sistema desplegado capaz de interceptar de forma eficaz esos proyectiles. Conviene leerlo con matices, porque el rendimiento final dependerá de pruebas, compras y uso real.
Europa busca músculo terrestre
LORAS está diseñado para montarse en vehículos de ruedas o de cadenas, incluidos modelos que algunos ejércitos ya utilizan. En Eurosatory 2026 apareció sobre una versión de cadenas del Boxer, un blindado de diseño alemán. Esa compatibilidad puede facilitar la adopción si los países no quieren comprar plataformas completamente nuevas.
El sistema también promete usar nueva munición desarrollada por KNDS France y proyectiles de 155 milímetros ya empleados por el Caesar y otros ejércitos de la OTAN. Al final del día, ese equilibrio entre alcance nuevo y material existente puede ser tan importante como la cifra de 100 kilómetros.
CAPINT y LORAS no garantizan por sí solos el futuro de las fuerzas terrestres europeas. Son propuestas industriales, todavía pendientes de decisiones políticas, presupuestos y pruebas prolongadas. Pero sí muestran hacia dónde se mueve el sector, menos tanques solitarios y más redes de vehículos, sensores, drones y fuego a larga distancia.
La nota de prensa oficial se ha publicado en KNDS.










