Instan a los jugadores de PlayStation a apagar las consolas durante una semana en agosto

Publicado el: 12 de agosto de 2026 a las 09:39
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Jugador apagando una consola PlayStation 5 junto a un mando durante la convocatoria del PSBlackout

¿Puede una semana sin encender la PlayStation hacer que Sony cambie una decisión prevista para 2028? Esa es la apuesta de #PSBlackout. La comunidad internacional de preservación DoesItPlay? pide no iniciar sesión, no jugar ni comprar en los servicios de la compañía durante siete días a finales de agosto de 2026.

El boicot responde al anuncio de Sony Interactive Entertainment de dejar de producir discos para todos los juegos nuevos de PlayStation a partir de enero de 2028. Los títulos publicados antes de esa fecha no se verán afectados, pero los lanzamientos posteriores se venderán como descargas, también mediante cajas de tienda que incluirán un código en lugar del juego físico.

Una semana sin PlayStation

La protesta arrancará el domingo 23 de agosto a las 19.00 horas y terminará el domingo 30 a la misma hora, siempre según el horario local de cada jugador. Para participar bastará con apagar la consola o cerrar la sesión y evitar cualquier compra relacionada con PlayStation.

La idea es sencilla. DoesItPlay? eligió una semana para facilitar la participación y reducir el daño colateral sobre estudios y editoras que no tomaron la decisión. En la práctica, busca que Sony vea una caída coordinada de actividad y gasto sin convertir el gesto en un castigo prolongado para toda la industria.

La convocatoria llega después de la petición «Don’t Kill the Disc«, iniciada por Jade Pearce, propietaria del comercio canadiense PNP Games. A 5 de agosto de 2026 acumulaba más de 359.000 firmas verificadas, aunque una firma o una visualización no demuestra que esa persona vaya a sumarse al apagón.

Qué cambia en 2028

El anuncio no inutilizará los lectores de discos de PS5 ni impedirá jugar a las copias ya existentes. Sony afirma que los juegos lanzados en disco antes de enero de 2028 seguirán siendo compatibles, por lo que una colección comprada durante años no quedará obsoleta de golpe.

Una caja con un código no es lo mismo que un disco. Sony prevé mantener presencia en tiendas mediante paquetes con claves de descarga, un modelo que conserva parte del escaparate físico. Pero desaparece la copia que puede prestarse, venderse o comprarse de segunda mano.

En PlayStation Store, comprar un juego digital significa adquirir una licencia personal de uso, no la propiedad del producto digital. Los términos españoles de PlayStation indican que esa licencia no es transferible salvo que la ley aplicable lo permita y que el acceso puede perderse si la cuenta de compra se cierra o queda suspendida.

Por qué Sony abandona el disco

Sony sostiene que la preferencia de los consumidores y el conjunto del entretenimiento se están desplazando hacia lo digital. En una reciente respuesta a inversores, la compañía añadió que no espera un impacto negativo en el negocio y que seguirá estudiando cómo responder a las expectativas de los jugadores.

El dato cuenta una historia clara, aunque no completa. En el ejercicio cerrado el 31 de marzo de 2026, el 78 % de las unidades de juegos completos para PS4 y PS5 se vendió mediante descarga, y entre enero y marzo la proporción subió al 85 %. Aun así, la cifra anual implica que alrededor de una de cada cinco unidades siguió siendo física, lejos de un mercado inexistente.

Qué temen los jugadores

Los promotores del boicot centran sus críticas en la elección del consumidor, el mercado de segunda mano y la conservación. Una copia física puede prestarse, regalarse o revenderse, mientras que una licencia digital queda vinculada a una cuenta y no circula de la misma manera.

¿Por qué tanto miedo a que desaparezca una caja de plástico? Porque el debate también trata sobre el acceso futuro. Un estudio de la Video Game History Foundation y la Software Preservation Network concluyó en 2023 que el 87 % de los juegos publicados en Estados Unidos antes de 2010 ya no estaba disponible comercialmente.

Ese resultado no demuestra que todos los discos sean completos ni que el formato físico resuelva por sí solo la preservación. Sí ayuda a entender el temor a depender de catálogos, cuentas y servidores que pueden cambiar con el tiempo, algo que DoesItPlay? analiza probando juegos físicos sin conexión.

¿Puede funcionar el PSBlackout?

La campaña ha logrado visibilidad y la petición confirma un descontento considerable, pero esas señales no permiten saber cuántos jugadores participarán realmente. Para que Sony detecte algo más que ruido en redes, el apagón tendría que traducirse en una caída apreciable de sesiones y compras durante esos días.

Sony, por ahora, mantiene el plan. Ante sus inversores ha dicho que la distribución digital ya concentra una parte sustancial de las ventas y que no prevé daños en el rendimiento del negocio por el fin del disco.

Serkan Toto, director de la consultora Kantan Games, considera improbable una marcha atrás y lo resume así, «Sony no revertirá esta decisión». Es una valoración del sector, no una postura oficial, y el verdadero alcance del boicot solo podrá medirse después del 30 de agosto.

La nota oficial sobre el fin de los discos se ha publicado en PlayStation Blog.


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