Ucrania da un salto en su defensa antiaérea con un sistema antidrones  STASH sobre un camión capaz de cazar los Shahed rusos más rápidos y letales

Publicado el: 6 de agosto de 2026 a las 08:01
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Sistema antidrones STASH montado sobre un camión militar durante el lanzamiento de un misil contra una amenaza aérea.

El Mando de la Fuerza Aérea de Ucrania difundió imágenes de la 208.ª Brigada de Misiles Antiaéreos fechadas el 25 de julio de 2026. La secuencia ganó difusión tres días después y varios análisis de fuentes abiertas identificaron una configuración poco habitual del sistema STASH, mientras la fuerza ucraniana aseguraba que la unidad «continúa destruyendo» drones Shahed a reacción.

La novedad parece estar en el vehículo. El radar, el equipo de control y el lanzador viajan sobre un mismo chasis, una disposición que podría acelerar tanto el ataque como la retirada. Aun así, las imágenes no permiten confirmar el modelo del camión, la versión del radar ni el misil empleado.

Un STASH más móvil

STASH es un sistema de defensa aérea de corto alcance diseñado para derribar amenazas que vuelan a baja altura. En la práctica, protege un punto concreto, como una subestación eléctrica, un depósito de munición o una posición militar, en lugar de cubrir una región entera.

Ucrania ya había mostrado este sistema en mayo de 2026 con sus componentes instalados en un remolque de cuatro ruedas. Aquella versión fue presentada durante la destrucción de un dron de ataque Shahed, pero la configuración actual parece colocar el conjunto sobre una camioneta.

¿Por qué importa ese cambio? Una tripulación podría llegar a una posición, preparar el lanzamiento y marcharse con menos pasos, reduciendo el tiempo durante el que permanece expuesta. Es una ventaja razonable, aunque Ucrania no ha publicado los tiempos reales de despliegue ni su forma exacta de empleo.

Radar y misiles Hellfire

El sensor visible ha sido relacionado con la familia de radares tácticos RADA de Leonardo DRS. La compañía describe estos equipos como radares compactos capaces de detectar drones y apoyar la defensa aérea de muy corto alcance, incluso desde plataformas móviles. Dicho de forma sencilla, vigilan el cielo electrónicamente sin depender de una gran antena que gire sin parar.

El lanzador parece utilizar misiles de la familia AGM-114 Hellfire y suele asociarse con la variante Longbow. Este modelo lleva su propio buscador de radar, por lo que puede dirigirse hacia el blanco después del disparo sin que un operador tenga que mantener un láser apuntando durante todo el recorrido. Es lo que en el sector militar se conoce como capacidad de «disparo y olvido».

El Hellfire nació como un arma contra vehículos blindados, no como un misil antiaéreo. Sin embargo, el Ejército de Estados Unidos ya lo ha lanzado desde tierra contra objetivos que representaban drones y misiles de crucero. No hay pruebas públicas de que los proyectiles del STASH hayan recibido una modificación ucraniana específica.

El salto de los Shahed

La Inteligencia de Defensa de Ucrania presentó en mayo de 2026 el Geran-4, una variante rusa con motor a reacción. Según la información oficial ucraniana, puede mantener una velocidad cercana a los 320 kilómetros por hora y alcanzar puntas algo mayores.

Un motor a reacción expulsa gases a gran velocidad para impulsar el aparato, como ocurre en un avión, en vez de mover una hélice visible. El resultado es un dron bastante más rápido que los Shahed convencionales con motor de pistón. Y eso cambia la partida.

La defensa dispone de menos tiempo para detectar el aparato, identificarlo, elegir un arma y autorizar el lanzamiento. Los equipos con ametralladoras o ciertos drones interceptores también pueden tener dificultades para alcanzarlo, sobre todo si se aproxima a baja altura contra una infraestructura crítica.

Una capa, no un escudo total

La amenaza ya aparece dentro de ataques a gran escala. La Fuerza Aérea ucraniana informó de que Rusia lanzó 147 drones durante la noche del 26 al 27 de julio, incluidos modelos Shahed a reacción, y aseguró que 123 fueron derribados o neutralizados. La oleada combinó aparatos de ataque y señuelos para complicar el trabajo de los radares.

STASH podría ocupar un espacio intermedio dentro de esa defensa. La guerra electrónica intenta desorientar algunos drones, mientras los interceptores, las ametralladoras y otros medios se encargan de los blancos más asequibles. Los misiles guiados por radar quedarían para amenazas más rápidas o peligrosas, reservando los sistemas de mayor alcance para aviones y misiles de crucero.

La empresa estadounidense V2X presentó en octubre de 2025 su plataforma Tempest, construida sobre un vehículo comercial y equipada con dos lanzadores. Según la compañía, está diseñada para «detectar, atacar y derrotar» drones con rapidez antes de retirarse de la zona. Fuentes abiertas relacionan Tempest con STASH, pero ni V2X ni Ucrania han confirmado que ambos sistemas sean idénticos.

Las incógnitas pendientes

Un lanzador compacto solo puede llevar un número limitado de misiles preparados. Frente a una oleada con decenas o cientos de drones, la tripulación tendría que seleccionar con cuidado los objetivos, probablemente priorizando los aparatos más rápidos o aquellos que amenacen instalaciones sensibles.

Tampoco hay cifras verificadas sobre el alcance real, el coste por disparo, la cantidad de sistemas entregados o su tasa de acierto. Por eso todavía es pronto para presentar el STASH como una solución barata o definitiva frente a los ataques masivos.

La identificación del Ford F-350, del radar RADA y del Hellfire Longbow continúa siendo una evaluación basada en imágenes públicas. El lugar del enfrentamiento y la identidad exacta del dron tampoco han sido revelados. Lo que sí parece claro es la dirección del cambio, una defensa más compacta, móvil y preparada para reaccionar ante objetivos que dejan muy pocos segundos para decidir.

El material oficial principal se ha publicado en los canales del Mando de la Fuerza Aérea de Ucrania.


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