Los jugadores se hartan: los motivos por el que no van a comprar las consolas de nueva generación

Publicado el: 30 de julio de 2026 a las 08:03
Síguenos
Consolas de nueva generación PS5, Xbox y Nintendo Switch 2 ante el rechazo de muchos jugadores por la subida de precios.

¿Cuánto puede encarecerse una consola antes de que el jugador decida quedarse como está? El editor Alberto Lloria reunió 1.265 respuestas en los canales de WhatsApp y Discord de 3DJuegos para medir el ánimo de una comunidad cada vez más incómoda con el rumbo del sector.

El 64 % de los participantes eligió «No, no estoy conforme con el rumbo actual», mientras que otro 23 % respondió «Solo si bajan los precios». En conjunto, el 87 % señaló el coste o las decisiones de la industria como un freno, y un lector lo resumió con una frase muy reconocible, «salvo sorpresas, de momento aguanto con la PS4«.

La mayoría prefiere esperar

La lectura principal no es que esos jugadores hayan dejado de jugar. Más bien, una parte amplia de esta comunidad parece dispuesta a estirar la vida de su consola actual hasta que aparezca una oferta que considere más razonable.

En la práctica, comprar una máquina nueva es solo el primer pago. Después llegan los juegos, las suscripciones, un segundo mando, el almacenamiento adicional y, a veces, accesorios que elevan bastante la factura.

La respuesta «Solo si bajan los precios» también deja un matiz importante. No es un rechazo definitivo a la nueva generación, sino una puerta entreabierta que depende del coste y del valor percibido.

Consolas cada vez más caras

Sony Interactive Entertainment fijó desde el 2 de abril de 2026 unos precios recomendados en Europa de 649,99 euros para PS5, 599,99 euros para PS5 Digital Edition y 899,99 euros para PS5 Pro. Son cifras que convierten la renovación en una decisión mucho menos impulsiva que hace unos años.

Xbox también ha anunciado una actualización mundial de precios que entrará en vigor el 1 de agosto de 2026. Nintendo, por su parte, elevará en Estados Unidos el precio recomendado de Switch 2 de 449,99 a 499,99 dólares desde el 1 de septiembre.

A esto se suma la presión sobre los componentes. Datos recogidos por Counterpoint Research indican que una memoria RAM básica más que duplicó su precio durante el primer trimestre de 2026 y que un SSD básico de un terabyte subió un 147 %, mientras un seguimiento del mercado alemán registró modelos concretos de memoria con aumentos de hasta el 392 % frente al verano de 2025.

El formato físico pesa

El precio no es la única preocupación. Sony ha confirmado que dejará de producir discos para todos los juegos nuevos de PlayStation a partir de enero de 2028, aunque la medida no afectará a títulos publicados antes de esa fecha ni a los que ya tengan previsto salir en disco.

Para muchos jugadores, el formato físico no es solo una caja en una estantería. Permite prestar, regalar o revender un juego, y también ofrece una sensación de control que se reduce cuando toda la compra depende de una cuenta y de una tienda digital.

Ahí aparece otro choque entre empresas y consumidores. Las compañías ven menos costes de distribución y un mercado que compra cada vez más en digital, pero una parte del público interpreta la desaparición del disco como una pérdida de opciones.

Lo que dice la encuesta

Conviene poner un freno antes de convertir el 64 % en una fotografía de todos los jugadores. La consulta no es científica, participaron lectores que decidieron responder por iniciativa propia y no se aplicó una selección aleatoria de personas.

Eso significa que el resultado no puede trasladarse sin más al conjunto de España ni al mercado mundial. Las comunidades más activas suelen conocer mejor las subidas, los cierres de servicios y los cambios de estrategia, por lo que también pueden mostrar un malestar mayor que el comprador ocasional.

Aun así, la encuesta funciona como un termómetro. No ofrece una previsión de ventas, pero sí revela qué argumentos están frenando a un grupo numeroso de consumidores que sigue interesado en videojuegos.

Una señal para los fabricantes

Dentro de la comunidad consultada, el mensaje es bastante claro. Más potencia no basta por sí sola cuando el precio de entrada sube, desaparecen opciones de compra y el usuario siente que posee menos aquello por lo que paga.

La próxima generación tendrá que explicar mejor qué ofrece a cambio del salto. Mejor rendimiento, nuevos juegos o servicios más completos pueden justificar una inversión mayor, pero el equilibrio deberá notarse desde el primer día. Ese valor no puede quedarse solo en una tabla de especificaciones.

Al final del día, muchos jugadores no están diciendo que nunca comprarán otra consola. Están diciendo que todavía no ven motivos suficientes para guardar la que ya funciona y pasar por caja otra vez.

La encuesta original se ha publicado en 3DJuegos.


Kevin Montien

Comunicador Social y Periodista con más de seis años de experiencia en la creación y edición de contenidos digitales para medios de alto impacto, como Revista Semana y ahora en Red+ Noticias. Me destaco por mi capacidad para redactar noticias y cubrir eventos internacionales, como el Giro de Italia 2022. Con conocimientos en estrategia digital y SEO, así como en la optimización de contenidos para Google Discover.

Deja un comentario