La Marina de EEUU va a despedir a todos los soldados que no puedan afeitarse por razones médicas

Publicado el: 20 de julio de 2026 a las 09:39
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Marinero de la Marina de Estados Unidos realizando una prueba de ajuste de una máscara de protección durante un entrenamiento.

La Armada de Estados Unidos ha limitado a 12 meses las exenciones médicas que permiten llevar barba por problemas de piel. Si un marinero sigue sin poder cumplir el afeitado diario después de ese periodo, su mando deberá tramitar una evaluación para una posible baja administrativa. La medida afecta al personal en activo y en la reserva.

El cambio, publicado el 7 de julio de 2026, deja de contemplar exenciones médicas permanentes y pone en marcha un reloj de un año para el tratamiento. Las primeras separaciones no podrán comenzar antes de julio de 2027 y no bastará con una decisión del comandante. Harán falta documentación médica, una junta de evaluación y una revisión del jefe de Personal Naval.

Un año para volver a afeitarse

El proceso empieza cuando el marinero comunica la irritación a su supervisor y solicita una evaluación médica militar. Un profesional sanitario registra el diagnóstico y el tratamiento en el formulario NAVPERS 1000/1. El oficial al mando decide finalmente si concede la exención.

Cada autorización puede durar hasta 90 días y debe coincidir con el tratamiento prescrito. Solo se permiten cuatro periodos dentro de 12 meses, mientras que la barba no puede superar unos 6 milímetros. El marinero deberá llevar una copia del permiso cuando vista el uniforme.

Qué ocurre al final

¿Y si el problema continúa tras 12 meses? Una junta médica decidirá si existe una afección permanente que no puede controlarse. Solo entonces se iniciará el expediente de separación administrativa, que llegará al jefe de Personal Naval para su resolución.

No es una expulsión automática el día en que vence la cuarta exención. La norma también exige que los aspirantes y quienes quieran reincorporarse cumplan el estándar de afeitado antes de acceder al servicio. El bigote sigue permitido dentro de las reglas de apariencia personal.

La piel detrás de la norma

La pseudofoliculitis de la barba no es una simple molestia. Aparece cuando el pelo rizado, cortado al afeitarse, vuelve a clavarse en la piel y provoca inflamación, bultos dolorosos y cicatrices. El Colegio Estadounidense de Dermatología Osteopática calcula que puede afectar hasta al 60 por ciento de los hombres negros y también a otras personas con pelo muy rizado.

Michael Tshudy y Sunghun Cho, de la Universidad de Servicios Uniformados, explicaron en una revisión publicada en Military Medicine que los casos leves pueden mejorar con cambios en el afeitado y medicamentos sobre la piel. Los más graves pueden necesitar pausas en el afeitado o depilación láser. Ahí está el nudo, porque dejar crecer la barba evita que el pelo vuelva a entrar en la piel.

Un estudio de 2026 dirigido por Shena Kravitz en el Centro Médico Militar Nacional Walter Reed siguió a 50 militares tratados con láser. El 96 por ciento pudo volver a afeitarse, pero la afección reapareció en el 84 por ciento. El tratamiento puede ayudar mucho, aunque no siempre ofrece una solución permanente dentro del plazo naval.

La seguridad como argumento

«El éxito operativo de la Armada de Estados Unidos exige la preparación de todos los marineros», afirma la directiva. La institución sostiene que el vello facial puede comprometer el ajuste de máscaras y respiradores usados frente al humo o sustancias peligrosas. Por eso habrá comprobaciones trimestrales del equipo para el personal con exención.

Determinadas unidades de operaciones especiales podrán pedir reglas modificadas cuando la barba sea esencial para la misión. Pero todo el personal deberá ir bien afeitado en lugares con alto riesgo químico, biológico, radiológico o nuclear. Para la Armada, no es solo una cuestión de imagen.

Religión y acceso

La directiva médica de julio no cubre las adaptaciones religiosas. Una orden separada de junio de 2026 obligó a volver a presentar las autorizaciones ya concedidas o pendientes para someterlas a otra evaluación. Es un proceso distinto, aunque también gira alrededor del vello facial y la seguridad.

El cambio médico desarrolla el memorando del 20 de agosto de 2025 firmado por Pete Hegseth, entonces secretario de Defensa. Aquel documento ordenó tratamiento para quienes tuvieran una exención y la apertura del proceso de separación si seguían necesitándola después de más de un año.

Un impacto desigual

La regla usa el mismo calendario para todos, pero la enfermedad no se reparte por igual. Como la pseudofoliculitis es mucho más frecuente entre los hombres negros, ellos podrían afrontar en mayor proporción tratamientos repetidos y expedientes de separación. La directiva, no obstante, no establece diferencias por raza.

La aplicación dependerá en gran medida del acceso a dermatólogos, de la disponibilidad del láser y de cómo las juntas definan una afección «incontrolable». También importará que los mandos distingan una falta voluntaria de una enfermedad documentada. En la práctica, ahí se decidirá cuántas carreras continúan.

La directiva oficial se ha publicado en MyNavyHR, el portal de personal de la Armada de Estados Unidos.


Techy44

Redacción Techy44 by Okdiario. Grupo de periodistas dedicados a divulgar noticias sobre tecnología, ciberseguridad, informatica, inteligencia artificial y juegos.

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